Blake Snell volvió al montículo el 11 de agosto de 2026 y ponchó a 10 Royals en seis entradas —su mejor apertura desde que firmó con los Dodgers de Los Ángeles. El problema es que el regreso llegó tan redondo, y tan oportuno, que en redes volvió a explotar la pregunta que persigue a este equipo desde hace tres años: ¿los Dodgers están administrando estratégicamente el injured list para llegar enteros a octubre? Snell tuvo cirugía de codo en mayo. Glasnow lleva más de 90 días fuera. Las lesiones tienen registros médicos. Pero el patrón se ve raro, y entendemos por qué.
Lo que dice el tuit y por qué prendió tan rápido
La cuenta @MicrophoneMilo lo resumió en dos líneas la madrugada del 12 de agosto: los Dodgers son ‘artistas del engaño’ que esconden a sus pitchers en el IL y los sacan sanos en agosto, igual que el año pasado. El tuit llegó a 400 mil impresiones en pocas horas.
El gancho tiene lógica superficial: Snell lleva tres temporadas consecutivas regresando de una lesión en la segunda mitad del año. En 2024 fue un desgarre de ingle (Giants). En 2025, inflamación de hombro que lo limitó a 11 aperturas en temporada regular —pero terminó siendo la pieza clave del campeonato de Los Ángeles con 3.18 ERA, 41 ponches y récord de franquicia en playoffs. En 2026, cirugía de codo. El patrón es real. La conclusión que saca el tuit, no.
Qué dicen los registros médicos de Snell y Glasnow
Snell no ‘estuvo un poco lastimado’. Salió el 9 de mayo tras solo tres entradas ante Atlanta con molestia en el codo izquierdo; los estudios detectaron cuerpos sueltos que requirieron cirugía artroscópica —procedimiento NanoNeedle Scope 2.0— para extraerlos. Después de eso, completó cuatro aperturas de rehabilitación en ligas menores: 11.2 entradas, 4 carreras permitidas, 19 ponches. Eso no es un pitcher que estaba sano fingiendo. Eso es un pitcher que pasó por una cirugía y siguió el protocolo de vuelta.
Glasnow tiene un historial todavía más documentado. El IL de 15 días por espasmos en la espalda baja el 8 de mayo se convirtió en IL de 60 días el 6 de junio porque los médicos del equipo —no Dave Roberts, los médicos— no lo autorizaban a reanudar su programa de lanzamientos. El MRI inicial de mayo mostró, según Roberts, ‘nothing really significant’ —frase que el manager después reconoció que fue optimista. Glasnow tiene historial de problemas de espalda: mismo IL en 2024, mismo retiro en Baltimore en septiembre 2025. Su primer juego de rehabilitación fue el 4 de agosto en Ontario (Class-A). Su regreso proyectado es en septiembre.
Sobre el IL de 60 días: es un mecanismo de MLB disponible para los 30 equipos. Libera espacio en el roster de 40 hombres cuando una lesión supera ese plazo. No hay regla que lo limite ni evidencia de que los Dodgers lo usen distinto a cualquier otro equipo con nómina alta y pitchers propensos a lesiones.
El patrón es real, la conspiración no
Aquí está la parte incómoda: entendemos la desconfianza. Snell ha hecho solo 32 aperturas desde el inicio de 2024 y en toda su carrera ha superado 130 innings lanzados en una temporada exactamente dos veces. Cuando este hombre aparece en agosto ponchando a diez bateadores de corrido, la reacción instintiva es ‘algo no cuadra’. Y es válida.
Pero lo que no cuadra no es la lesión —es la biología de Snell. Un pitcher que regresa de cirugía artroscópica y de meses sin lanzar en condiciones de juego real no debería verse tan bien. El propio Snell dijo que la cirugía lo dejó sin dolor por primera vez en años. Eso explica el regreso de alto nivel mejor que cualquier teoría de administración encubierta.
En 2025, los Dodgers pusieron a 28 jugadores distintos en el IL —mismo número que en 2024, 34 en 2023. No es un equipo que cuida a dos pitchers escondidos: es un roster que se lesiona muchísimo, con dos ases cuyo historial médico los hace candidatos constantes al IL. Que ambas cosas convivan con talento para ganar en octubre no es prueba de fraude. Es, desgraciadamente para el resto de la liga, un equipo con suficiente profundidad para absorber las bajas y aun así competir.

