Jackson Chourio no dejó que los Brewers se fueran a casa sin pelear. En la parte baja del noveno inning, el venezolano conectó un jonrón de dos carreras sobre el jardín izquierdo para empatar el marcador, su 22° cuadrangular de la temporada, y mantener vivo a Milwaukee.
El golpe que cambió el juego
Jacob Webb lanzó un changeup de 85.4 mph con 20.9 pulgadas de movimiento, pero Chourio lo leyó a la perfección. La pelota salió del bate a 109.8 mph, con ángulo de 23 grados, y recorrió 394 pies hasta caer en el jardín izquierdo. Christian Yelich anotó en la jugada, y el marcador quedó empatado gracias a un swing que duró décimas de segundo en definirse.
El contexto lo hace todavía más relevante: noveno inning, situación de alta presión, y Chourio respondió con uno de los batazos más sólidos de su noche. Un changeup con ese movimiento está diseñado para provocar contacto débil; sacarle 109.8 mph de velocidad de salida habla del timing y la fuerza del jardinero caraqueño.
Chourio y su temporada en ascenso
Con este jonrón, Chourio llega a 22 en la campaña 2026, una cifra que consolida su perfil como uno de los bateadores jóvenes más peligrosos de la Liga Nacional. Venezuela sigue aportando talento de primer nivel en las Grandes Ligas, y el outfielder de los Brewers es uno de sus representantes más activos este año.
El jonrón empató el partido en el noveno, lo que significa que Milwaukee forzó tiempo extra o al menos obligó al rival a responder. El dato más duro de la noche: 109.8 mph de exit velocity sobre un lanzamiento de 85.4 mph con casi 21 pulgadas de movimiento. Eso no se hace por accidente.

