Elly De La Cruz no perdonó un split-finger de Seth Halvorsen en la tercera entrada y lo mandó 391 pies al jardín derecho. El pelotero dominicano anotó también a Matt McLain con el swing, convirtiendo el turno al bate en una carrera de dos puntos que sacudió el marcador.
El golpe en números
Halvorsen lanzó un split-finger de 90.7 mph con 12.5 pulgadas de movimiento, pero De La Cruz lo encontró de lleno. La pelota salió del bate a 106.4 mph con un ángulo de 24 grados, la trayectoria perfecta para un fly ball que no da tiempo a reaccionar al jardinero. Los 391 pies de distancia confirman que no hubo duda desde el momento del contacto.
El jonrón llegó en la tercera entrada, con McLain en base, así que el impacto en el marcador fue inmediato: dos carreras de un solo swing. Ese tipo de producción en entradas tempranas cambia el ritmo del juego y pone presión sobre el pitcheo rival desde el primer tercio del partido.
El 28 de una temporada que sigue creciendo
Con este cuadrangular, De La Cruz llega a 28 jonrones en la temporada 2026. El shortstop de los Reds continúa consolidándose como uno de los bateadores más peligrosos del lineup de Cincinnati, combinando velocidad de salida de élite con la capacidad de hacer daño en cualquier conteo. Para un jugador de su posición, esa cifra de poder es difícil de ignorar cuando se habla de los mejores torpederos de la Liga Nacional.
La República Dominicana sigue aportando talento de primer nivel a las Grandes Ligas, y De La Cruz es uno de sus exponentes más llamativos en este momento de la temporada. Con semanas por delante antes del cierre del año regular, el número 28 podría no ser el último.

