Emmanuel Rodriguez no perdonó un 4-Seam Fastball de 95.1 mph de Jason Foley y lo mandó al jardín central a 411 pies de distancia. El bateador dominicano conectó su segundo cuadrangular de la temporada en la octava entrada, con una velocidad de salida de 106.8 mph y un ángulo de 30 grados que dejó la pelota en el aire el tiempo justo para perderse en las gradas.
Los números que respaldan el golpe
El Statcast no deja lugar a dudas: 106.8 mph de exit velocity y 411 pies de recorrido sobre línea de vuelo al centro del parque. Foley intentó imponerse con su recta de cuatro costuras, que llegó con 18 pulgadas de movimiento, pero Rodriguez leyó el pitcheo y descargó con todo. El ángulo de 30 grados fue casi perfecto para maximizar la distancia, justo en la franja donde los jonrones viajan más lejos.
Era la octava entrada, un momento del juego donde cada turno al bate pesa más en el marcador. Rodriguez, oriundo de la República Dominicana, sumó así su segundo vuelacercas del año con un swing que combinó potencia y contacto sólido.
El contexto dominicano
Rodriguez se une a la larga lista de peloteros caribeños que hacen ruido en las Grandes Ligas durante la recta final de la temporada. Con apenas dos jonrones en el año, este no es un slugger de cifras abultadas, pero cuando conecta, lo hace con autoridad: 411 pies y casi 107 mph de velocidad de salida son números que cualquier bateador de las mayores firmaría sin pensarlo.
El dato más contundente de la noche sigue siendo ese viaje de 411 pies al jardín central, suficiente para recordar por qué los pitchers deben respetar a Rodriguez cuando llega a la caja de bateo.

