La Gran Final de la LIBEVE 2026 entre los Atléticos de Puerto Plata y los Mineros de Bonao se convirtió en caos en la novena entrada del juego 3: peloteros y aficionados se enredaron a golpes, con batazos, botellazos y gente tirada en el estadio. La serie llegaba empatada 1-1 al partido, Bonao ganaba 8-5 en el noveno con cero outs, y la tensión de una final reñida terminó desbordándose dentro del terreno de juego.
Qué pasó y en qué momento del juego
El incidente ocurrió en la novena entrada, con Bonao arriba 8-5, cero outs y bases vacías. Era un momento de alta presión: Puerto Plata necesitaba remontar tres carreras con sus últimos tres outs disponibles, y el ambiente en el estadio ya cargaba con el peso de una final igualada. Según el reporte de @Elconde7th en X, la confrontación involucró directamente a peloteros y fanáticos, con agresiones físicas de ida y vuelta.
No se ha confirmado oficialmente qué equipo o jugadores específicos iniciaron la pelea, ni si hubo heridos graves ni suspensión del juego. La FEDOM y las autoridades locales no habían emitido comunicado al cierre de esta nota. Lo que sí quedó registrado en video: el desorden fue total y ocurrió en el momento menos oportuno de la serie.
Una final con mucho encima: la serie, el dinero y el historial
Para entender por qué la tensión llegó a ese punto, hay que ver lo que estaba en juego. Bonao y Puerto Plata se miden por segundo año consecutivo en la final de la LIBEVE. En 2025, los Mineros ganaron el título derrotando 11-5 a los Atléticos en el juego decisivo. Este año, la serie arrancó de nuevo con Bonao al frente: Brayan Hernández conectó un jonrón dramático en el noveno para dar la victoria 4-3 en el juego 1. Puerto Plata respondió con un pitcheo completo de Wilkin Estévez y ganó 8-1 en el juego 2 para igualar 1-1.
El torneo tiene, además, respaldo estatal explícito: el ministro de Deportes, Kelvin Cruz, entregó RD$2 millones a la liga durante el primer partido de la final. La LIBEVE en su XVII edición es organizada por la Federación Dominicana de Béisbol (FEDOM) y sirve como plataforma de proyección para peloteros dominicanos hacia el béisbol profesional. Un incidente de esta magnitud en una final con ese perfil institucional no es un accidente aislado: es el resultado de una rivalidad que ya tiene historial de desbordarse.
Qué sigue para la serie
El juego 3 estaba pautado para el viernes en el Estadio Bebecito del Villar de Bonao, que es precisamente el escenario donde ocurrió el incidente reportado. Si la serie sigue su curso sin sanciones ni suspensiones, quedan hasta dos juegos más posibles: el 4 en Puerto Plata y un eventual juego 5 de vuelta en Bonao.
Hasta que la FEDOM o las autoridades deportivas dominicanas se pronuncien, el estado de los jugadores involucrados, las posibles sanciones disciplinarias y el impacto en el calendario de la final siguen siendo datos pendientes. Lo que quedó claro esta noche es que la rivalidad entre Bonao y Puerto Plata no se queda dentro de las líneas.

