En la sexta entrada, Isaac Paredes tomó un slider de 90.1 mph de José A. Ferrer y lo mandó 372 pies al jardín izquierdo para su jonrón número 23 de la temporada. La pelota salió del bate a 104.7 mph con un ángulo de 25 grados: tiro limpio, tiro de poder.
La jugada en números
Ferrer lanzó un slider con apenas 3 pulgadas de movimiento horizontal, lo que en teoría debería ayudar al lanzador a engañar al bateador. Paredes no se dejó engañar. Con una velocidad de salida de 104.7 mph y el ángulo justo, el batazo no tuvo discusión desde el momento del contacto. Un jonrón en solitario que entró al marcador sin complicaciones en la sexta entrada.
El dato de 3 pulgadas de movimiento en el slider es relevante: es un pitcheo que normalmente genera contacto débil o ponches. Que Paredes lo haya elevado a 372 pies con ese ángulo de 25 grados habla de un swing bien calibrado y de la capacidad del mexicano para leer pitcheos de breaking ball incluso cuando no rompen con violencia.
El mexicano sigue sumando
Con este bambinazo, Paredes llega a 23 cuadrangulares en la temporada 2026, consolidándose como uno de los bateadores mexicanos con más poder activo en las Grandes Ligas. No es un número de temporada histórica todavía, pero sí es una marca sólida para un tercera base que ha ido creciendo año con año en producción ofensiva.
Para los fans mexicanos, cada jonrón de Paredes tiene un peso extra: es uno de los representantes más visibles del beisbol de México en la actualidad, y noches como esta —un slider bien leído, 104.7 mph fuera del bate, pelota en las gradas— son exactamente el tipo de momento que lo mantiene en esa conversación.
El jonrón 23 queda registrado. La temporada sigue.

