En la segunda entrada, Jackson Chourio tomó un split-finger de Kevin Gausman y lo mandó al jardín central a 436 pies de distancia. El venezolano llegó así a 23 cuadrangulares en la temporada con una de las conexiones más limpias de su año.
Cómo fue el jonrón
Gausman le lanzó un split-finger a 84.4 mph con 16 pulgadas de movimiento, un pitcheo diseñado para provocar contacto débil hacia abajo. Chourio no se dejó engañar: hizo contacto con una velocidad de salida de 108.5 mph y un ángulo de 28 grados, la combinación perfecta para un fly ball que se fue a morir al centro del parque sin que el jardinero pudiera hacer nada. Jonrón en solitario, pero jonrón al fin.
El poder de un venezolano en plena forma
Con 23 vuelacercas en lo que va de 2026, Chourio sigue consolidándose como uno de los bateadores más peligrosos de su generación. Los 436 pies de este turno no son casualidad: el outfielder venezolano ha demostrado a lo largo del año que tiene la fuerza de bate para castigar cualquier tipo de lanzamiento, incluso los de desvío pronunciado como el splitter de Gausman, uno de los abridores más respetados de la liga. Conectar contra él en la segunda entrada, con el juego todavía abierto, habla del nivel de confianza con el que Chourio llega al plato cada noche.
El dato más contundente de la jugada sigue siendo la velocidad de salida: 108.5 mph es el tipo de número que los scouts subrayan en sus reportes. A ese ritmo, el jonrón 23 difícilmente será el último de su temporada.

