Manuel Margot lleva más de un año sin jugar béisbol profesional, y la historia tiene dos capas. La primera: una distensión del tendón rotuliano izquierdo que lo sacó del roster de los Tigres de Detroit apenas seis juegos después de haber firmado, en abril de 2025. La segunda: cuando Detroit lo liberó en julio de ese año, el jardinero dominicano no llamó a otros equipos — eligió quedarse en casa, con su esposa Rachell y sus cuatro hijos. Ahora, a finales de octubre de 2026, Margot se reportó a los Toros del Este para volver a jugar en la LIDOM 2026-27.
Seis juegos, una rodilla y una decisión
El 24 de marzo de 2025, Margot firmó con los Tigres de Detroit por un año y $1.3 millones — el tipo de contrato que un jardinero de 30 años con 11.5 WAR de carrera acepta para mantenerse en el mapa. Duró poco: el 8 de abril fue a la lista de lesionados de 10 días por inflamación en la rodilla izquierda, y tres días después se confirmó la distensión del tendón rotuliano. En esos seis partidos bateó.316 con 3 carreras impulsadas en 20 turnos al bate — suficiente para ver que seguía teniendo ofensiva, no suficiente para evitar la IL.
Detroit lo mandó a rehabilitación con los Toledo Mud Hens en Triple-A. Ahí Margot disputó 37 juegos con un OPS de.564 — un número discreto que refleja que la rodilla nunca terminó de responder del todo. El 8 de julio de 2025, el equipo lo liberó sin haberlo vuelto a subir al roster activo. Su último turno al bate en Grandes Ligas había sido el 7 de abril de 2025 frente a los Yankees: 0 de 3.
El año que eligió ser papá de tiempo completo
Quedar libre en julio tiene una lógica obvia: otros equipos llaman, el agente trabaja, se busca algo para el resto de la temporada. Margot no siguió ese camino. En su lugar, tomó lo que él mismo describió como un ‘año sabático’ y asumió, según sus palabras, el rol de guardabosques de su hogar. El detonante fue el nacimiento de su cuarto hijo, Ean Manuel, cuyo primer año de vida coincidió exactamente con la ausencia del pelotero del diamante.
En la entrevista exclusiva con Listín Diario publicada el 1 de noviembre de 2026, Margot lo dijo sin rodeos: «La familia siempre es lo primordial. Mi esposa, que siempre estuvo al lado mío, fue el mayor sostén.» Es una cita sin adornos que resume doce meses fuera del béisbol profesional — sin ningún juego registrado en MLB durante toda la temporada 2026.
Vale la pena subrayar la cronología para no distorsionarla: Margot no eligió desde el principio saltarse la temporada. Firmó, jugó, se lesionó. La decisión de no buscar un nuevo equipo vino después, una vez que quedó libre y evaluó la situación en casa. La lesión abrió la puerta; él decidió quedarse del otro lado.
De vuelta al diamante con los Toros del Este
El regreso ya tiene fecha tentativa. El gerente general de los Toros del Este, Jesús Mejía, confirmó el 29 de octubre de 2026 que Margot figuraba entre las incorporaciones esperadas para esa semana, condicionadas a que completara su preparación física. El manager Víctor Estévez apuntó en la misma dirección: el debut depende del ritmo con el que el jardinero recupere ritmo competitivo tras más de un año sin jugar.
Lo que Margot trae consigo, más allá del estado físico, es una carrera en MLB que incluye cuatro equipos y más de una década en el profesionalismo. A sus 32 años, la pregunta no es si puede volver a jugar béisbol de alto nivel — sus números de carrera lo respaldan. La pregunta es cuánto tiempo necesita para sacudirse el óxido de doce meses sin competencia oficial.
La LIDOM 2026-27 arrancó en octubre y los Toros del Este esperan una pieza con experiencia en octubre de Grandes Ligas. Para Margot, este regreso no es solo retomar el trabajo: es la primera prueba real de que el año en casa no le cobró demasiado al pelotero.

