Los Jaguares de Nayarit cesaron a Luis Carlos Rivera este 5 de noviembre de 2026, convirtiéndolo en el primer manager despedido de la temporada 2026-2027 de la Liga ARCO Mexicana del Pacífico. El equipo arrancó 6-13 —último lugar del standing general— con un diferencial de carreras de -39 y la ERA colectiva más alta de la liga al inicio de la campaña. La ironía tiene nombre y número: Rivera fue elegido Manager del Año LMP 2025-2026 con el 62% de los votos de la prensa especializada, apenas diez meses antes de que lo mostraran la puerta.
El mismo hombre, otro equipo
En su primera temporada al frente de Nayarit —2025-2026, el debut de la franquicia en el circuito— Rivera terminó con marca de 40-28, primer lugar del standing general y 16 puntos acumulados en las dos vueltas. Fue el mejor arranque posible para un equipo nuevo en una liga competida. La directiva lo ratificó públicamente en mayo de 2026 y lo presentó como el eje del proyecto de cara a la segunda campaña.
El problema no fue que Rivera cambiara. El problema fue lo que pasó en el montículo.
Al 27 de octubre, con apenas once juegos jugados, Jaguares ya cargaba con la ERA colectiva más alta de toda la LMP: 6.96. Ningún manager parchea seis carreras y pico por juego a pura pizarra. Para el 4 de noviembre, el sitio oficial del equipo registraba un diferencial de carreras de -39 — 77 anotadas, 116 permitidas — en nueve lugares del standing. Un día después, el tuit de @Beisbolpuro confirmaba el cese.
Por qué el despido dice más del roster que del manager
Rivera no llega a Nayarit sin historial. En su carrera pasó por Venados de Mazatlán —a quienes llevó a la gran final en 2022-2023—, Águilas de Mexicali, Guerreros de Oaxaca y Dorados de Chihuahua. Conoce los altibajos del cargo, incluidas destituciones previas en medio de temporada. No es alguien que se pierda en el primer tropiezo.
Lo que los números muestran es un equipo que no pudo pitchear desde el primer día de la campaña. La ERA de 6.96 en el arranque no es producto de mala suerte —un BABIP elevado o bolas que caen donde no deben— sino de pitcheo que realmente está recibiendo golpes. Eso es un problema de roster, de construcción del equipo, de decisiones de front office. El manager paga, pero la cuenta la firma otro.
La LMP 2026-2027 arrancó con seis managers extranjeros y cuatro mexicanos. Rivera era uno de los cuatro nacionales. Que el primero en caer sea precisamente el que ganó el premio de la temporada pasada dice algo sobre la presión que genera el formato de puntos por vueltas: el mal inicio en la primera vuelta puede condenar la clasificación a playoffs antes de que el equipo encuentre su ritmo.
La primera serie ganada duró cuatro días
El 1 de noviembre, Jaguares le ganó la primera serie de la campaña a Venados de Mazatlán y brevemente abandonó el sótano. Cuatro días después, Rivera ya no era el manager. El 4 de noviembre, Cañeros de Los Mochis los vapuleó 7-1 — el partido que probablemente selló la decisión de la directiva.
El equipo volverá a arrancar desde cero con un timonel nuevo. Nayarit tiene la franquicia más joven de la LMP —debutó el 15 de octubre de 2025— y ya va en su segundo manager. El estadio Coloso Don Alejo Peralta, inaugurado en 2024 con capacidad para 9,563 espectadores en Tepic, merece un equipo que no entregue 116 carreras en sus primeros 19 juegos.

