La noche del domingo 27 de julio de 2025, Ángel Macías Barba, falleció a la edad de 81 años en Monterrey, ciudad donde es, fue y será icono, en el estado de Nuevo León.
La hazaña de Ángel Macías Barba
A los 12 años de edad Ángel Macías Barba realizó la hazaña que marcó su vida al lanzar el único juego perfecto en una final en la historia de la Serie Mundial de Ligas Pequeñas, torneo que se lleva a cabo desde 1947 en Williamsport, Pennsylvania.
La hazaña, que se convirtió en noticia mundial, fue consumada el 23 de agosto de 1957. Ángel Macías Barba guió desde el centro del diamante a la Liga Industrial de Monterrey a un triunfo de 4-0 sobre La Mesa, California, equipo representante de la región oeste de Estados Unidos.
Aquella novena mexicana de 1957 en la gran final, rubricó su paso perfecto en el torneo con aún más perfección, cortesía de Ángel Macías Barba.
Ángel Macías Barba, quien lanzaba tanto de zurdo como de derecho, lanzó como derecho ese 23 de agosto. El juego, pactado a seis entradas, llegó al quinto episodio con la pizarra 0-0. En ese quinto rollo la escuadra mexicana armó un rally de cuatro carreras que le dejó la mesa servida a Ángel Macías Barba para que completara su obra.
Ángel Macías Barba volvió al centro del diamante para la sexta entrada y consiguió dos outs, pero con el último bateador se puso abajo en la cuenta con 3 tres bolas y 0 strikes. Vino de atrás con dos strikes consecutivos y completó el juego perfecto con un ponche, para darle a México su primer campeonato en la Serie Mundial de Ligas Pequeñas.
Ángel Macías Barba retiró en orden a los 18 bateadores que enfrentó, 11 de ellos por la vía del ponche. La hazaña se divulgó rápidamente alrededor del mundo.
En 1958, la historia fue llevada al cine en la película “Pequeños Gigantes”, película que relata las dificultades que vivió el equipo de la Liga Industrial Monterrey, desde la invitación que se recibió por parte del comité organizador, la participación en cinco torneos regionales en Texas que les dio el pase a la semifinal en Williamsport y el final perfecto para el título con Ángel Macías Barba como gran protagonista.
En 2008, la hazaña de Ángel Macías Barba y de la Liga Industrial Monterrey de 1957 regresó a los reflectores debido a la publicación del libro “The Perfect Game”, obra del escritor estadounidense W. William Winokur.
Un año después, en 2009, la película “El Juego Perfecto”, producida por Carlos Bremer y dirigida por William Dear, relató de nueva cuenta la hazaña de los niños consentidos de Nuevo León.
En 2017, Ángel Macías Barba fue exaltado al Salón de la Excelencia de la Serie Mundial de Ligas Pequeñas.
El juego perfecto de Ángel Macías Barba en Williamsport provocó que miles de niños de varias generaciones, de Monterrey y de todo México, se acercaran al beisbol.
Los equipos que que jugó Ángel Macías Barba
Ángel Macías Barba debutó como profesional a los 18 años, en 1962, en la Liga del Centro con los Tuneros de San Luis. Disputó un par de campañas en Ligas Menores de Estados Unidos, en 1962 y 1963, con la sucursal Clase A de Los Ángeles Angels en San José.
Ya como profesional Ángel Macías Barba se desempeñó como jardinero y nunca más volvió a subirse a la lomita de las responsabilidades. Debutó en la Liga Mexicana de Béisbol en 1963 con los Broncos de Reynosa, con quienes fue campeón en 1969.
De cara al arranque de la campaña de 1971 Ángel Macías Barba estuvo involucrado en uno de los cambios más famosos del beisbol mexicano. Ángel Macías llegó a los Sultanes de Monterrey junto a Salvador Sánchez, Raúl Montoya, Hernán Montero y Juan Martínez; a cambio de Héctor Espino, Rigoberto Mena y Juan de Dios Villarreal, quienes pasaron a los Alijadores de Tampico, equipo en el que aquel año se convirtieron los Broncos de Reynosa.
Los númeritos de Ángel Macías Barba en la Liga Mexicana de Béisbol (LMB)
Ángel Macías Barba lideró dos veces la LMB en dobles (1968 y 1971) y encabezó el circuito en bases robadas en 1970, año en el que se estafó 35 almohadillas jugando con Reynosa.
Ángel Macías Barba vio acción en 11 temporadas en la LMB con Broncos y Sultanes. Tuvo de por vida un promedio de bateo de .273, conectó 1,167 imparables, 65 triples, 84 cuadrangulares, produjo 522 carreras y se robó 131 bases en 1,323 encuentros.
Con información e imagen de LMB Prensa (Leopoldo Ramírez Quezada).

