Los Pericos de Puebla cerraron la Serie de Zona Sur 4-2, blanquearon 3-0 a los Diablos Rojos en el Juego 6 del 26 de agosto y mandaron al caño el sueño del tricampeonato. Horas después, Robinson Canó publicó en Instagram un mensaje para la afición escarlata que mezcla orgullo y resignación. Lo dice él: «es un orgullo formar parte de este equipo». Lo que no dice el post, pero vale la pena contar, es todo lo que hay detrás de ese orgullo: un ‘uno más’ que la tribuna le arrancó, una despedida que no es retiro y un ciclo que se cierra con más historia de la que parece.
El ‘uno más’ que la afición le ganó al tiempo
En septiembre de 2025, Canó tenía listo el adiós a los Diablos. Lo anunció, la afición escarlata lo escuchó y respondió con un grito desde la tribuna del Alfredo Harp Helú durante la celebración del bicampeonato: ‘¡Uno más!’. El dominicano cedió. Regresó para una tercera campaña cargando el peso de lo que significaba ese pedido.
El contexto lo hace más grande. Los Diablos habían ganado la Serie del Rey en 2024 y 2025, y en 2026 buscaban algo que en la historia centenaria de la LMB solo lograron los Sultanes de Monterrey entre 1947 y 1949: tres títulos consecutivos. Ser el segundo equipo en conseguirlo hubiera sido la foto perfecta para cerrar el ciclo de Canó en México.
El equipo llegó a los playoffs con el mejor récord de toda la liga: 64 victorias y 29 derrotas en temporada regular. Canó, a sus años, venía de una temporada 2025 en la que bateó.372 con 14 jonrones, 86 RBI y un OPS de.999 — casi un rango perfecto para quien, en la MLB, brilló durante décadas como uno de los mejores segundas bases de su generación. En el Juego 4 de esta serie, cuando los Diablos iban 0-3 abajo, remolcó tres carreras con un doble en la victoria 15-10 que evitó la barrida.
Lo que se cierra y lo que no
El mensaje de Instagram no es un anuncio de retiro, aunque suene a despedida. Canó ya está firmado con los Tomateros de Culiacán para la temporada 2026-27 de la Liga Mexicana del Pacífico. Su ciclo con los Diablos termina aquí; el béisbol, todavía no.
La eliminación también rompe otra racha: Lorenzo Bundy, el mánager de los Diablos, había ganado nueve series consecutivas de playoffs desde que tomó el equipo en 2024. La derrota ante Puebla fue la primera que sufrió en postemporada. Para los Pericos, en cambio, es la segunda vez que eliminan a los Diablos en seis juegos de playoffs, igual que en 2023.
El tricampeonato que buscaban quedará en la categoría de lo que pudo ser. Los Sultanes de Monterrey siguen siendo los únicos en la historia de la LMB con tres títulos seguidos. El batazo de Canó en el Juego 4, su mensaje a la ‘familia escarlata’ y el grito de ‘¡uno más!’ de hace un año son la crónica de un intento real, con todo lo que eso implica. Y con Culiacán esperando, el capítulo siguiente ya está por comenzar.

