Miguel Vargas le sacó partido a un 4-Seam Fastball de 99.2 mph de Daniel Espino y lo mandó al jardín izquierdo en la sexta entrada: jonrón de dos carreras, el número 31 de su temporada, a 392 pies de distancia. Con el batazo también anotó Kyle Teel.
La jugada en números
Espino llegó con el pitcheo con 18.2 pulgadas de movimiento, pero Vargas hizo contacto sólido: velocidad de salida de 105.3 mph y ángulo de 30 grados, la combinación exacta para una pelota que sale elevada y no regresa. El vuelo de 392 pies terminó en las gradas del jardín izquierdo sin mayor discusión.
El cubano llegaba a esa sexta entrada con la oportunidad de hacer daño en el marcador, y el cuadrangular de dos carreras cumplió exactamente esa función. No es un jonrón de exhibición en juego decidido: fue en la sexta entrada, con Teel en base, en un momento donde cada carrera pesaba.
Vargas y su mejor temporada con el madero
Llegar a 31 jonrones en septiembre es la marca más contundente que deja esta jugada. El primera base cubano ha construido una temporada ofensiva de peso, y este batazo frente a un lanzador que trabaja con recta de casi 100 mph confirma que Vargas no se intimida con velocidad. Al contrario: 105.3 mph de salida sobre un fastball de 99.2 es una respuesta directa a la potencia del lanzador.
Para los fanáticos cubanos y latinos que siguen la carrera de Vargas, el número 31 en septiembre es el dato que resume la historia de su temporada.

