En la cuarta entrada, Oneil Cruz le sacó toda la madera a un changeup de Erick Fedde y mandó la pelota al jardín central a 433 pies de distancia. El dominicano anotó en solitario y sumó su decimoctavo jonrón de la temporada 2026.
El golpe en números
Cruz no le hizo ningún favor a Fedde con ese lanzamiento. El changeup llegó al plato a 88.2 mph con 12.9 pulgadas de movimiento, pero el torpedero dominicano lo encontró de lleno: velocidad de salida de 117.4 mph y ángulo de 25 grados, la combinación perfecta para un fly ball que no tuvo ninguna duda desde que salió del bate. Cuatro cientos treinta y tres pies después, el marcador se movió.
Ese tipo de contacto no es accidental. Cruz es uno de los pocos shortstops en el juego capaz de generar esa clase de velocidad de salida de manera consistente, y este jonrón es una muestra directa de por qué su poder es una amenaza real cada vez que sube al plato.
El contexto dominicano
Con 18 cuadrangulares en la temporada, Cruz sigue siendo uno de los peloteros de República Dominicana más productivos en el circuito este año. Cada vez que un compatriota lo ve conectar así —un changeup que muchos bateadores dejan pasar o malogran— queda claro que el talento que se vislumbraba desde sus primeras temporadas en las Grandes Ligas está madurando en algo concreto y medible.
El jonrón número 18 es el dato más fuerte de la noche para Cruz: potencia, oportunidad y ejecución en una sola swing.

