Samuel Basallo sigue construyendo su temporada con mayúsculas. En la tercera entrada del juego del 16 de septiembre, el receptor dominicano le sacudió un jonrón solitario al abridor Xzavion Curry, mandando la bola al jardín central a 425 pies de distancia para anotar su cuadrangular número 18 del año.
El golpe en números
Curry intentó engañarlo con un split-finger de 83.2 mph y 14.1 pulgadas de movimiento, pero Basallo no se dejó. El bate hizo contacto con una velocidad de salida de 107.8 mph y un ángulo de lanzamiento de 31 grados, la combinación perfecta para una pelota que no tuvo ninguna duda en salir del parque por el centro. Ese tipo de contacto no es suerte: es potencia real.
El dominicano que sigue sumando
Basallo llegó a las Grandes Ligas cargando la etiqueta de prospecto de élite, y cada jonrón como este justifica el ruido que se hizo alrededor de su nombre. Con 18 cuadrangulares en la temporada, el receptor de República Dominicana demuestra que la potencia que mostró en las menores no era cuento. Para un cátcher, ese número de vuelacercas tiene un peso específico mayor: no abundan los receptores que combinan defensa y ese tipo de poder ofensivo en el mismo paquete.
El split-finger de Curry tenía movimiento suficiente para generar un mal contacto, pero Basallo lo elevó con autoridad y lo depositó en el jardín central sin dejar dudas. Con el calendario apuntando al cierre de la temporada regular, cada jonrón en septiembre tiene más valor en la conversación sobre el futuro inmediato de este pelotero.

