Llegar a 10 años de servicio en MLB es tan raro que menos del 10% de todos los peloteros en la historia del béisbol lo ha logrado. En 2026, exactamente 30 jugadores cruzaron ese umbral — entre ellos Aaron Judge, Byron Buxton y Austin Hedges. No es solo un número bonito: esos 10 años desbloquean derechos contractuales, pensión vitalicia y algo que no aparece en ninguna estadística, la certeza de haber sobrevivido una década entera en el deporte más demandante del mundo.
Por qué llegar a 10 años es tan difícil
Para acumular un año de servicio en MLB, un jugador necesita pasar 172 días en el roster activo o en la lista de lesionados. Diez años equivalen a 1,720 días disponibles para su equipo — sin contar años en ligas menores, sin contar temporadas cortadas por lesiones que no clasifican. La aritmética es sencilla; ejecutarla, no.
Los equipos actuales priorizan juventud y control de costos. Los contratos de servicio permiten a las franquicias retener a prospectos en ligas menores para retrasar su elegibilidad para arbitraje y agencia libre. Esa presión estructural convierte la longevidad en algo cada vez más difícil de construir: hay más rotación de roster, más jugadores de dos vías y más opciones de 40 hombres que nunca antes.
El resultado es que una carrera de 10 años en el máximo nivel no es solo talento — es también salud, suerte y la capacidad de adaptarse cuando el béisbol cambia a tu alrededor.
Qué gana un pelotero al cruzar esa línea
Los beneficios concretos son dos y pesan. Primero, la pensión completa: según datos de 2026, un jugador con 10 años de servicio puede recibir aproximadamente 290,000 dólares anuales si la retira a los 62 años. Es el techo del sistema de pensiones de la MLB, uno de los más generosos en el deporte profesional.
Segundo, los derechos 10-and-5. Si un jugador acumula 10 años de servicio total y los últimos cinco los pasó con el mismo equipo, puede vetar cualquier traspaso. Es un poder de negociación real: el jugador decide si se va o se queda, sin importar los planes de la gerencia. Son pocos los que llegan ahí con esa combinación específica.
Byron Buxton es uno de ellos. El center fielder de los Mellizos de Minnesota alcanzó sus 10 años el 5 de abril de 2026, toda su carrera con un solo equipo. Austin Hedges, catcher de los Guardianes de Cleveland, llegó al hito en marzo de 2026 — es uno de solo seis receptores titulares activos con más de 12 temporadas en la liga.
La clase de 2026: treinta nombres que resistieron
La MLBPA reconoció formalmente a los 30 jugadores que completaron su décimo año de servicio en 2026. La lista incluye desde superestrellas como Aaron Judge — tres veces Jugador Más Valioso de la Liga Americana — hasta veteranos que construyeron carreras sólidas sin titulares: Luis Severino, ahora con los Atléticos de Oakland; Matthew Boyd, con los Cachorros de Chicago.
Lo que comparten no es el nivel de celebridad ni el sueldo acumulado. Es haber estado disponibles, año tras año, en un deporte donde la mayoría de los contratos de ligas menores no llevan a ningún lado y donde una lesión en el hombro puede borrar una carrera en una tarde. Treinta peloteros en una liga de 30 equipos. Uno por franquicia, en promedio.
Cuando el marcador del estadio celebra los 10 años de alguien, no está celebrando solo la permanencia. Está contando cuántas veces ese jugador encontró la manera de seguir en la cancha cuando el béisbol intentó empujarlo fuera.

