Aaron Judge dio su primer paso real hacia el regreso el 5 de agosto de 2026: el mánager Aaron Boone confirmó que el capitán de los Yankees fue autorizado para correr al aire libre y hacer trabajo de resistencia en tren superior, después de 66 días fuera con una fractura de la primera costilla derecha. Judge apareció en el Yankee Stadium estirando, trotando y haciendo deslizamientos laterales con banda de resistencia — la imagen más esperanzadora desde que lo pusieron en la lista de lesionados de 60 días el 18 de julio.
Qué dijo Boone y qué significa el alta para actividades ligeras
La autorización viene después de que Judge se realizara nuevas tomografías el martes 4 de agosto. Los resultados fueron lo suficientemente positivos para que el cuerpo médico diera luz verde a la fase inicial de movimiento. Pero aquí está la trampa del calendario: el siguiente hito obligatorio es la autorización para realizar swings de bateo — y una vez que llegue ese permiso, Boone reconoció que Judge necesitará un período de puesta a punto equivalente a un spring training completo antes de poder jugar en juegos reales.
Con 52 días de temporada regular restantes al momento del alta, la ventana es estrecha. No imposible, pero estrecha. Tanto Judge como Boone dijeron que confían en que volverá esta temporada, aunque ninguno puso fecha concreta sobre la mesa.
Los Yankees sin Judge: el peor ataque de las Grandes Ligas
Los números cuentan la historia sin rodeos. Desde el 1 de junio — cuando Judge dejó de jugar — los Yankees de Nueva York rankean último en wRC+ (la medida de producción ofensiva ajustada al parque, o sea qué tan bien batea el equipo comparado con la liga), 27° en OPS y 26° en carreras anotadas entre los 30 equipos de la MLB.
Y no es solo Judge. Giancarlo Stanton (pantorrilla) y Cody Bellinger (isquiotibiales) también estuvieron en la lista de lesionados al mismo tiempo, lo que convirtió la ofensiva del Bronx en una emergencia colectiva. El GM Brian Cashman movió ficha antes del límite de cambios: trajo al primera base Luis García Jr. desde los Nacionales de Washington y al outfielder Heliot Ramos desde los Gigantes de San Francisco para tapar los huecos.
A pesar de todo, los Yankees entraron a agosto con récord de 62-49, liderando el comodín de la Liga Americana y persiguiendo a los Rays de Tampa Bay en la División Este. La pregunta es si eso alcanza para llegar lejos en postemporada sin su mejor bateador.
El historial que está en juego: 400 jonrones y la velocidad de un récord
Antes de la lesión, Judge bateaba.248/.361/.546 con 17 jonrones, 38 carreras impulsadas y un OPS de.907 en 59 juegos de 2026. No eran sus números habituales — en su último año completo pegó.331/.457/.688 con 53 jonrones, 114 impulsadas y un fWAR de 10.1, que significa que valió diez victorias más para el equipo que cualquier pelotero de reemplazo. De hecho, fue una de las mejores temporadas individuales del béisbol moderno.
Lo que hace más urgente su regreso va más allá de los playoffs. Judge llegó a la lista de lesionados con 385 jonrones en su carrera — a 15 de llegar a 400. Y según los datos de CBS Sports, está en camino de convertirse en el pelotero más rápido de la historia en alcanzar esa marca, superando el récord de Mark McGwire de 1,412 juegos; Judge ha jugado 1,204. Si el calendario no alcanza, ese hito histórico queda para 2027.
Hay urgencia real en el Bronx, y por primera vez en dos meses hay algo concreto a qué aferrarse: a Judge se le vio en el pasto del Yankee Stadium, moviéndose. Para los fans que llevan semanas esperando esa imagen, ya es algo.

