Ken Rosenthal reportó el 7 de septiembre que Atlanta tiene dudas sobre extender el contrato de <a href=’https://baseballsavant.mlb.com/savant-player/660670′>Ronald Acuña Jr</a>., y el debate explotó en redes. Pero antes de hablar de agencia libre, conviene ver qué dice el papel: los Bravos de Atlanta tienen dos opciones de club sobre Acuña, de $17 millones cada una, para 2027 y 2028 — números que, para un pelotero de su calibre, son un descuento brutal. La pregunta real no es si se va este invierno. Es si Atlanta pagará lo que vale cuando llegue 2029.
El contrato que firmó a los 21 y lo tiene atado hasta 2028
En abril de 2019, Ronald Acuña Jr. tenía 21 años y firmó una extensión de ocho años y $100 millones garantizados con Atlanta. Un salario promedio de $12.5 millones anuales. En ese momento era un contrato enorme para un jugador tan joven. En 2026, con el mercado disparado al nivel de Juan Soto y sus $765 millones por 15 años con los Mets, ese número se ve como una ganga histórica.
Al inicio de esta temporada, 34 jardineros en las Grandes Ligas ganaban más dinero al año que Acuña. El venezolano, elegido MVP de la Liga Nacional en 2023, estaba por debajo de peloteros que no le llegan a los tobillos en términos de impacto. Eso explica por qué Atlanta va a ejercer la opción de 2027 casi con certeza: $17 millones por el mejor jardinero del mundo cuando está sano es una oferta que ningún equipo rechaza.
El contrato puede llegar a valer $124 millones en total si Atlanta ejerce ambas opciones. La opción de 2027 incluye un buyout de $10 millones si se declina; la de 2028 no tiene buyout. Dicho de otra forma: si Atlanta se echa para atrás en 2027, le paga $10 millones a Acuña por nada. Ese detalle solo hace más probable que la activen.
El problema real: las rodillas y los 53 juegos perdidos
Rosenthal no dijo que Atlanta quiera deshacerse de Acuña. Dijo que los Bravos son ‘hesitant’ — dubitativos — sobre una extensión a largo plazo. La diferencia importa. Dudar no es rechazar, pero tampoco es tranquilizador cuando el tema son las lesiones.
Acuña ha sufrido tres lesiones graves en cinco años: ruptura del LCA en la rodilla derecha en 2021, ruptura del LCA en la rodilla izquierda en 2024 que lo limitó a 49 juegos, y en 2026 dos estancias en la lista de lesionados por distensiones del isquiotibial izquierdo, con 53 juegos perdidos en la temporada actual. Tres eventos, dos rodillas, una nube permanente sobre su durabilidad.
Y aun así, cuando Acuña juega, sus números de Statcast lo ponen en percentil 91 de xwOBA — o sea, entre el 9% de los bateadores más eficientes de MLB según la calidad de contacto — y percentil 91 de bat speed. El cuerpo falla a ratos, pero el talento está intacto. Eso es exactamente lo que convierte la decisión de extensión en un rompecabezas sin respuesta fácil para los Bravos.
En los últimos siete juegos previos al reporte de Rosenthal, Acuña bateaba.423 de average con 1.253 de OPS. La versión MVP está ahí. El historial médico también.
El escenario Freeman y lo que viene en el offseason
El paralelo con Freddie Freeman es inevitable. Freeman pasó toda su carrera en Atlanta, dijo que quería retirarse de Brave y terminó firmando con los Dodgers de Los Ángeles en 2022. No por falta de amor al equipo: por una negociación que no llegó a tiempo. Si Acuña llega al mercado libre en 2029, con 31 años y el historial que tiene, analistas ya proyectan un contrato de entre $250 y $400 millones.
Hay otro factor que complica todo: el Convenio Colectivo entre MLB y el sindicato vence al cierre de la temporada 2026. Eso significa que el mercado de agentes libres de este offseason — y el de los próximos años — se negocia sobre un terreno inestable. Nadie sabe con certeza cómo quedará el nuevo CBA ni qué efecto tendrá en los contratos de las superestrellas.
Lo que sí se sabe: Atlanta tiene a uno de los mejores peloteros del planeta bajo contrato a precio de outlet hasta 2028. La decisión que los Bravos tomen en el offseason — extender ahora o esperar y arriesgarse — definirá si este capítulo termina como el de Freeman o diferente.
Los números detrás
<h2>Los números detrás</h2> <p>Ronald Acuña Jr. no aparece en los rankings clásicos por azar. Estos son los números que Statcast registra en la temporada 2026 y que explican por qué pega como pega:</p> <ul> <li>408 apariciones al plato en 2026</li> <li>16 home runs y 45 carreras impulsadas</li> <li>AVG:.253</li> <li>OPS:.788</li> <li>xwOBA:.364 (lo que «debería» estar haciendo según calidad de contacto)</li> <li>Velocidad de salida promedio: 90.6 mph</li> <li>Barrel rate: 12.6% (% de batazos con la combinación perfecta exit velo + ángulo)</li> <li>Hard-hit: 46.2% (batazos por encima de 95 mph)</li> <li>Bat speed promedio: 75.9 mph</li> </ul> <p>Cómo se compara con el resto de MLB:</p> <ul> <li>xwOBA: percentil 91 (élite)</li> <li>Bat speed: percentil 91 (élite)</li> <li>Velocidad de salida: percentil 78</li> <li>Barrel %: percentil 84</li> <li>Hard hit %: percentil 79</li> <li>Squared-up rate: percentil 15 (de lo más bajo de MLB)</li> </ul> <p>El venezolano de los Bravos de Atlanta está dejando huella en los radares de Statcast — y los números, no las opiniones, son los que terminan validando a un grande.</p>
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