Cuando los Marlins de Miami decidieron no vender a Sandy Alcántara en la fecha límite del 3 de agosto, la apuesta era arriesgada. Hoy, con la segunda mitad avanzada, tiene toda la lógica del mundo: Alcántara lleva 1.87 ERA en 53.0 innings desde el receso del All-Star, y su pupilo Eury Pérez lo acompaña con 1.93 ERA en 42.0 entradas. Ninguna otra dupla de abridores en las Grandes Ligas ha lanzado así en este tramo. Y lo más interesante es que la relación entre los dos no nació en 2026.
Los números que sostienen el argumento
El analista Wilber Sánchez (@wilberdata) publicó el 25 de agosto los splits de segunda mitad de ambos lanzadores, y los datos hablan solos.
Alcántara acumula 37 ponches en esas 53.0 entradas con marca de 3-3 — un récord que, con ese ERA, solo refleja que los Marlins no siempre le dan carreras. Pérez, por su parte, tiene 42 ponches en 42.0 innings, una proporción de un ponche por entrada que no es casualidad: su ratio K:BB desde que regresó del IL en junio es de 49:14 en 47 entradas, con 0.96 WHIP en sus últimas ocho salidas. Eso es béisbol de élite.
El contexto de temporada completa matiza sin opacar: Alcántara llegó al receso del All-Star con 3.99 ERA y 10-5, y Pérez arrancó el año con 4.60 ERA en sus primeros 11 arranques antes de ir al IL por una lesión en el muslo. Lo que están haciendo en la segunda mitad es, literalmente, otra temporada encima de la primera.
La historia empezó en un restaurante en 2022
La etiqueta ‘Maestro y Alumno’ no es un recurso de marketing. MLB.com documentó en julio de 2022 cómo Alcántara, recién coronado como el ganador unánime del Cy Young de la Liga Nacional ese año — 2.28 ERA en 228.2 innings, el mejor de ambas ligas — llevaba al entonces prospecto Pérez a cenar durante el Spring Training, le daba consejos por teléfono y lo trataba como parte de su familia dominicana dentro de la organización.
Pérez debutó en MLB el 12 de mayo de 2023 a los 20 años y 27 días, convirtiéndose en el lanzador más joven en la historia de los Marlins. Alcántara ya estaba ahí, ya sabía lo que era cargar ese staff. Cuatro años después, el alumno lanza con el mismo frío que el maestro: 98.3 mph promedio en la recta y la madurez de quien ya pasó por el IL y volvió transformado.
La dinámica importa porque explica por qué Pérez no se derrumbó cuando empezó 2026 en problemas. Tenía un modelo vivo en el mismo clubhouse.
Qué significa esto para la pelea de octubre
Los Marlins llegaron al receso del All-Star con 52-45, ocupando el último lugar del comodín de la Liga Nacional. No era una posición cómoda, pero tampoco era eliminación. Con Alcántara y Pérez lanzando como están, cada turno de la rotación se convierte en un juego manejable.
Alcántara lidera las Mayores en entradas lanzadas (150.2 al momento de su última salida documentada) y en aperturas de calidad (16), y ya estableció el récord de la franquicia con su apertura de calidad número 111 en carrera. No es solo el mejor lanzador de los Marlins: es el ancla de una rotación que necesita ganar la mayoría de sus juegos para seguir viva.
La decisión de retenerlo en la fecha límite, reportada por Ken Rosenthal de The Athletic, ahora parece obvia. Pero en ese momento no lo era. Lo que sí era obvio, para quien miraba los números con atención, es que Alcántara en la segunda mitad del año es otro pitcher: en el mismo período de 2025 había lanzado con 2.70 ERA. El patrón ya existía. Miami lo leyó bien.

