El boricua y experimentado Alex Cora lo dijo sin rodeos: los Red Sox de Boston nunca le explicaron a Rafael Devers que habían dejado de verlo como su tercera base del futuro. El exmanager habló esta semana sobre la salida del dominicano, quien firmó una extensión de 313 millones de dólares con Boston en 2022, y reconoció que la organización cometió un error de comunicación que pudo haberse evitado.
La frase que Devers nunca escuchó
Cora fue específico. Según sus palabras, alguien en la organización debió sentarse con Devers y decirle exactamente esto: ‘No te vemos como nuestro tercera base del futuro’. Simple, directo, incómodo, necesario. Eso nunca pasó.
En cambio, el episodio que más ruido hizo fue el momento en que le pidieron a Devers que tirara su guante de tercera base para probar en primera. Cora calificó esa situación de ‘una mierda’ no en el sentido de que fue la decisión equivocada, sino en la forma en que se ejecutó. El problema no fue el cambio de posición: fue que nadie había preparado a Devers para esa conversación con anticipación.
El dominicano, que en 2024 terminó con un OPS de.817 y 33 home runs, no era un jugador en declive. Era un jugador al que Boston simplemente había decidido reubicar o dejar ir —sin haberle comunicado ese plan con claridad.
Cómo Bregman y la lesión de Casas cambiaron todo
El contexto importa. Boston firmó a Alex Bregman en la temporada muerta 2024-2025, lo que de facto empujaba a Devers fuera de la tercera base. Al mismo tiempo, Triston Casas —el primera base titular— sufrió una lesión que dejó ese puesto vacante. Ahí nació el plan de mover a Devers al cuadro interior.
El problema, según Cora, es que nadie articuló ese razonamiento en voz alta frente a Devers desde el inicio de la temporada muerta. ‘Mirando hacia atrás, sé que deberíamos haber sido directos con él desde el principio’, dijo. ‘Esas charlas nunca ocurrieron.’
En el béisbol, las organizaciones mueven piezas todo el tiempo. Lo que no siempre hacen es explicarles a sus jugadores por qué. Con Devers un bateador de franquicia con más de 300 millones comprometidos— ese silencio tuvo un costo real en la relación.
Por qué la autocrítica de Cora es inusual
No es común que un manager o exmanager salga a decir públicamente que su organización manejó mal una situación con un jugador activo. Cora lo hizo, y sin deslindar responsabilidades hacia otros: usó el ‘nosotros’ de forma consistente. ‘Como grupo, podríamos haber hecho un trabajo mucho mejor’, dijo.
Lo que Cora cerró, al menos, es la duda sobre si alguien en Boston sabía que la comunicación había fallado. Sí lo sabían. Solo que lo dijeron tarde y hacia afuera.

