Esta offseason, 19 jugadores de MLB firmaron contratos de $40 millones o más. Meses después, Spotrac y FanGraphs ya tienen el primer veredicto: algunos justificaron cada centavo, otros siguen en deuda y unos cuantos están haciendo que sus equipos se pregunten en qué estaban pensando. El WAR —la métrica que mide cuántas victorias extra aporta un jugador comparado con un reemplazo de Triple-A— es el termómetro más honesto para revisar quién ganó y quién perdió en la gran apuesta del invierno.
El mapa de las 19 apuestas
Diecinueve contratos de $40 millones o más en una sola offseason es una cifra que pesa. Los equipos repartieron cientos de millones apostando a que ciertos jugadores repetirían —o mejorarían— lo que hicieron en años anteriores. Agosto es el mejor momento para hacer el corte: ya no hay «es pronto», pero todavía hay dos meses de temporada regular que pueden mover la aguja.
El análisis de FanGraphs que Spotrac publicó el 19 de agosto agrupa a los 19 firmantes y los ordena por WAR acumulado en la temporada. El número importa porque no es subjetivo: un jugador con WAR de 4.0 ya vale cuatro victorias más que cualquier reemplazo disponible en el mercado. Uno con WAR negativo está, literalmente, costándole juegos a su equipo.
Los que ya justificaron el cheque… y los que siguen debiendo
En cualquier clase de free agents hay una curva previsible: unos pocos rinden por encima de lo esperado, la mayoría se mantiene dentro del rango y un grupo pequeño decepciona. Lo que hace especial este corte de agosto es que varios de los contratos más grandes de la historia reciente están en juego al mismo tiempo, lo que convierte la tabla de WAR en algo muy parecido a un marcador de quiniela.
El dato que hay que tener claro: para que un contrato de $40M se considere «bueno» desde el punto de vista de WAR, el consenso general en la industria es que un WAR de 2.0 por temporada justifica aproximadamente $10-12 millones en el mercado actual. Dicho de otro modo, un jugador que firmó por $40M y está acumulando menos de 2.0 de WAR en lo que va del año tiene mucho trabajo por hacer en septiembre.
El caso de Jorge Polanco con los Mets es el ejemplo más extremo de la clase: el infielder venezolano firmó por $40 millones, jugó apenas 37 partidos y terminó en el quirófano para operarse el tobillo. Su WAR de temporada refleja exactamente eso: una inversión que se evaporó antes de poder rendir.
Por qué importa el WAR para entender estos contratos
El WAR de FanGraphs —conocido como fWAR— calcula el valor de un jugador integrando su defensa (medida por UZR), su ofensiva (wRC+) y su posición en el campo. No es perfecto, pero es el resumen más justo que existe para comparar un jardinero, un campocorto y un abridor en la misma tabla. Un fWAR de 5.0 o más en una temporada completa es All-Star; de 2.0 a 3.5 es un titular sólido; por debajo de 1.0 es un jugador que su equipo está sobrepagando.
Lo que hace atractivo el análisis de Spotrac no es solo el número final: es que pone en contexto cuánto le costó cada victoria adicional a cada franquicia. Un club que firmó a alguien por $60M y está viendo un fWAR de 4.5 puede estar relativamente tranquilo. Uno que pagó lo mismo y lleva 0.8 de fWAR en agosto tiene un problema real de nómina que se va a arrastrar por años.
El veredicto completo llegará en octubre, cuando los números de temporada queden grabados. Pero la tabla de agosto ya dice bastante: en béisbol, como en cualquier inversión, el timing lo es todo, y algunos de estos contratos están empezando a verse como muy buenos o muy malos desde ahora.
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