La MLB suspendió al prospecto dominicano Daury David Severino Damaso después de que una investigación reveló el esquema de fraude de identidad más elaborado en la historia del béisbol internacional: acta de nacimiento falsa, registros médicos y escolares adulterados, un certificado de defunción inventado y una lápida física plantada en un cementerio en La Romana, República Dominicana. Los Cleveland Guardians habían acordado en diciembre de 2025 un pre-acuerdo de 2.8 millones de dólares con el infielder creyendo que tenía entre 13 y 14 años; en realidad tiene 16, y el contrato nunca se formalizó.
Cómo se construyó una identidad desde cero
El arquitecto del esquema fue el entrenador Francisco Nieves, quien en 2023 —con aprobación de los padres del jugador— diseñó una identidad completamente nueva. El Daury real, nacido el 2 de abril de 2010, dejó de existir en papel: la identidad falsa lo situaba como David Severino, nacido el 20 de diciembre de 2011, casi dos años después. Esa diferencia de edad, en el mercado internacional de prospectos, puede valer millones.
Para que el engaño fuera impenetrable, Nieves fabricó un certificado de defunción que declaraba muerto al ‘verdadero Daury’ el 5 de mayo de 2012, supuestamente por una enfermedad respiratoria. Y para que cualquier scout que quisiera verificar pudiera hacerlo con sus propios ojos, plantó una lápida real en un cementerio de La Romana, municipio en el sureste de la isla, a unos 75 kilómetros de Santo Domingo.
John Pereyra, entrenador de la academia Futuro Big Leaguers en Santiago, trabajó con Severino durante dos años y dice no haber sabido nada del fraude. Según ESPN, Pereyra incluso visitó la supuesta tumba del ‘hermano muerto’ antes de cerrar su acuerdo con Nieves. Que alguien visite una lápida falsa y no sospeche nada dice todo sobre el nivel de producción del engaño.
Los Guardians pagaron el precio; Severino pagará el tiempo
En diciembre de 2025, los Guardians de Cleveland acordaron verbalmente con el infielder ambidiestro bajo el nombre ficticio de David Severino. La cifra: 2.8 millones de dólares, un número enorme para un jugador que, según los documentos falsificados, apenas tendría 13 o 14 años y no podría firmar oficialmente hasta 2029. El acuerdo se canceló en mayo de 2026, cuando la MLB notificó a Cleveland que había abierto una investigación.
La buena noticia para los Guardians es que la liga confirmó que no enfrentarán sanciones disciplinarias: son víctimas del esquema, no cómplices. La menos buena es que perdieron tiempo, dinero en scouting y el acceso a un prospecto que, visto con su edad real, sigue siendo un talento considerable.
Para Severino —cuyo nombre legal hay que repetirlo: Daury David Severino Damaso— la suspensión significa un año adicional de espera antes de poder entrar al mercado internacional de amateurs. Eso empuja su elegibilidad más allá de la clase de 2027. No es un veto permanente: el jugador tiene 16 años y podrá firmar en el futuro. Pero en el béisbol dominicano, un año de retraso en el mercado puede cambiar todo.
Por qué este sistema hace posible una lápida falsa
El fraude de edad no es nuevo en el béisbol internacional. La República Dominicana y Venezuela producen talento a una velocidad que el sistema de firmas apenas puede supervisar: los scouts de los 30 equipos pueden buscar jugadores desde los 10 años, los acuerdos verbales se cierran antes de los 16 —la edad mínima para firmar oficialmente— y la pobreza extrema convierte cada contrato millonario en la única salida económica real para familias enteras.
Lo que hace diferente el caso Severino es la escala. Scouts, ejecutivos y entrenadores consultados por ESPN lo describieron como el esquema más extremo que han visto, no por el fraude de edad en sí —eso ocurre con relativa frecuencia— sino por la infraestructura: documentos de múltiples instituciones, una identidad sostenida durante tres años y una tumba real en un cementerio dominicano. El comisionado Rob Manfred ha propuesto un draft internacional como solución de fondo al sistema de firmas, pero esa reforma está a años de distancia.
Mientras tanto, Daury Severino Damaso tiene 16 años, un talento que los Guardians valuaron en casi tres millones de dólares y un año extra de espera que no eligió.

