Los Dodgers de Los Ángeles visitaron la Casa Blanca el 24 de julio de 2026 para celebrar la Serie Mundial 2025, su segundo título consecutivo y el primero en 25 años que un equipo repite campeón en la MLB. La ceremonia se realizó en el Rose Garden con el presidente Donald Trump, durante un día libre del viaje de los Dodgers por la Costa Este. No todos los jugadores quisieron estar en esa foto.
El peso histórico detrás de la visita
Los Dodgers cerraron la Serie Mundial 2025 el 2 de noviembre derrotando a los Azulejos de Toronto 5-4 en 11 entradas en un Juego 7 que necesitó un cuadrangular de Miguel Rojas en la novena entrada para empatar y otro de Will Smith en la undécima para ganar. Yoshinobu Yamamoto fue nombrado MVP de la Serie. No fue un camino fácil: el Juego 3 duró 18 entradas, la más larga en la historia de la Serie Mundial, y Freddie Freeman la terminó con un home run de walk-off en el fondo de la décima octava.
Con ese título, los Dodgers se convirtieron en el primer equipo desde los Yankees de 1998-2000 en ganar Series Mundiales consecutivas. Es el noveno campeonato en la historia de la franquicia y el tercero en seis temporadas, una concentración de éxito que no se veía en Los Ángeles desde la era de Sandy Koufax. En la postemporada 2025 barrieron a Milwaukee en la NLCS (4-0) y eliminaron a Filadelfia en la NLDS (3-1) antes de ir al límite contra Toronto.
Clayton Kershaw, retirado tras el campeonato de 2024, voló a Washington D.C. como asistente especial del equipo para estar presente en la ceremonia. Fue un gesto simbólico: el pitcher emblema de una generación que tardó décadas en ver a los Dodgers ganar el primero, ahora celebra el tercero desde primera fila.
Las ausencias que hablaron más fuerte
Mookie Betts no asistió a la Casa Blanca. Tampoco Enrique ‘Kiké’ Hernández, quien además de estar en la lista de lesionados declaró que no habría ido de estar activo, citando preocupaciones sobre las políticas migratorias de la administración Trump. Fueron las ausencias más comentadas de la ceremonia.
El mánager Dave Roberts encuadró la visita como un honor deportivo no partidista, una postura que los equipos campeones suelen adoptar para navegar la tensión entre la tradición y el contexto político. La visita de 2026 es la segunda consecutiva de los Dodgers a la Casa Blanca: Trump también recibió al equipo en abril de 2025 tras el título de 2024.
La tradición de que los campeones visiten al presidente en turno existe desde 1869. En los últimos años, sin embargo, esa tradición ha adquirido una dimensión adicional: la lista de asistentes se convierte, inevitablemente, en una declaración. Los Dodgers de 2026 no fueron la excepción.
Qué sigue para la dinastía
La visita ocurrió en el día libre entre series contra los Filis de Filadelfia y los Mets de Nueva York, lo que da una idea del calendario comprimido que viven los Dodgers en 2026. El equipo regresó de inmediato a la competencia de temporada regular, donde busca algo que ningún equipo ha logrado en la era moderna: tres Series Mundiales consecutivas.
Los Yankees de 1998-2000 son el único punto de referencia cercano, y ese nivel de dominio requirió una nómina de estrellas sostenida durante años. Los Dodgers tienen a Shohei Ohtani, a Yamamoto y a una estructura organizacional que ha demostrado saber reponerse de las lesiones. Si logran el triplete, la conversación sobre la mayor dinastía del béisbol moderno será inevitable.
Por ahora, la foto del Rose Garden quedó tomada. Con los que quisieron estar, y con los que prefirieron no.
Fichas de los jugadores mencionados
Equipos mencionados en esta nota
- Dodgers de Los Ángeles
- Azulejos de Toronto
- Yankees de Nueva York
- Filis de Filadelfia
- Mets de Nueva York

