Los Dodgers de Los Ángeles perdieron a su co-coach de bateo Aaron Bates el 6 de noviembre de 2026, cuando las dos partes no pudieron llegar a un acuerdo en el contrato pese a que el presidente Andrew Friedman había dicho públicamente que esperaba mantener el cuerpo técnico intacto. Bates pasó 12 años en la organización —los últimos cuatro junto a Robert Van Scoyoc— y en ese período el equipo terminó entre los cuatro primeros en carreras anotadas en MLB cada temporada. Con la vacante abierta, el medio Dodgers Nation puso tres nombres de exjugadores con historia en Los Ángeles: Manny Ramírez, Justin Turner y J.D. Martinez.
Por qué salió Bates y qué tan urgente es la decisión
La salida de Bates no fue un despido. Las fuentes que rompieron la noticia —MLB.com, MLB Trade Rumors y Yahoo Sports— coinciden en que fue una ruptura en las negociaciones del contrato, no una consecuencia directa del barrido que sufrieron los Dodgers ante los Brewers de Milwaukee en la NLCS 2026. Eso importa para entender el contexto: el equipo no está purgando al staff ofensivo por mal rendimiento; está reemplazando a un hombre que decidió no renovar.
Dicho eso, la presión pública sí existe. Ser barridos en cuatro juegos genera ruido sobre los coaches de bateo aunque los números de temporada regular digan lo contrario. Van Scoyoc sigue en el puesto y la organización evalúa dos rutas: promover internamente a JT Watkins (coach de planificación de juego), Dylan Nasiatka (coach de bateo en Triple-A) o Blake Gailen (coach de bateo en Double-A), o traer una voz externa con nombre que sacuda la narrativa de offseason.
Los tres nombres de Dodgers Nation: ¿especulación o candidatos reales?
El tuit de @DodgersNation presenta a los tres como candidatos, pero la nota larga del mismo medio reconoce que son nombres especulativos. Ninguna fuente verificable reporta contacto activo entre los Dodgers y Turner, Ramírez o Martinez al momento de publicar esta nota. La lista es un ejercicio editorial —el tipo de debate que el fan ama en offseason— y hay que leerla así.
El caso más documentado es el de Manny Ramírez. Su agente Héctor Zepeda lleva semanas tocando puertas en las 30 organizaciones buscándole un puesto de coach de bateo, y Jon Heyman reportó que Ramírez ‘adoraría’ el rol. Los números respaldan la conversación: carrera de.312/.411/.585, OPS de.996, 555 jonrones y un WAR de 69.3 —o sea, casi 70 victorias adicionales para cualquier equipo que lo tuvo sobre un pelotero de relleno. El obstáculo no son los números: son sus dos suspensiones por PEDs, en 2009 y en 2011. Eso complica cualquier decisión institucional, independientemente de lo que piensen los fans.
Justin Turner jugó en 2026 con los Toros de Tijuana en la Liga Mexicana de Béisbol, lo que hace menos claro si ya cerró su carrera como jugador. Ha expresado interés general en el coaching, pero en mayo de 2026 su esposa Kourtney dijo que él ‘definitivamente’ terminará siendo manager de MLB, no coach de bateo. Eso no lo descarta, pero tampoco lo coloca en la puerta de los Dodgers buscando trabajo hoy. Y de J.D. Martinez, al cierre de esta nota, no hay ningún movimiento de coaching reportado públicamente.
Los tres son queridos por la afición de Los Ángeles. Eso pesa en el debate de fan page, pero los Dodgers toman estas decisiones en función de metodología y fit con Van Scoyoc —no de nostalgia.
Qué hace más probable una solución interna
La organización tiene tres candidatos internos con trayectoria en el sistema: Watkins, Nasiatka y Gailen. Promover desde adentro es coherente con la cultura de los Dodgers, que rara vez contrata voces externas para el staff técnico sin una razón de peso. El hecho de que Friedman haya dicho que esperaba mantener el cuerpo técnico intacto también sugiere que la preferencia inicial es la continuidad, no el cambio de narrativa.
Una voz externa con nombre grande sería una señal diferente: que el barrido ante Milwaukee sí dejó huella en la sala de juntas. Por ahora, los Dodgers no han dado esa señal. La vacante existe, el debate está abierto y el offseason acaba de arrancar.

