Dodgers de Los Ángeles y Padres de San Diego protagnozaron un momento tenso en la temporada 2025 de Grandes Ligas – MLB, luego que se vaciaran las bancas tras pelotazo a Fernando Tatis Jr.
Desde el miércoles, los ánimos entre Dodgers y Padres estaban caldeados, por esta misma situación de los pelotazos, razón por la que el jueves en el Dodger Stadium la situación pasó a mayores y las bancas se vaciaron, siendo un momento que se hizo viral en la MLB, ya que tanto Dave Roberts, como Mike Shildt intercambiaron empujones.
Bancas despejadas en California
En el noveno inning, el ambiente en el estadio se tornó tenso tras un pelotazo de Jack Little al dominicano Fernando Tatis Jr. El golpe fue directo y evidente, provocando la inmediata reacción del dugout rival. El mánager Mike Shildt salió de inmediato a reclamar airadamente, convencido de que la acción del lanzador fue intencional. Sus gestos y palabras encendieron aún más los ánimos en el terreno, empujándose incluso con su colega Dave Roberts de los Dodgers.
En cuestión de segundos, jugadores de ambos equipos abandonaron sus bancas, generando un momento de máxima tensión que puso en pausa el juego. Aunque no se produjo una pelea física, el cruce de palabras y empujones bastó para que el cuerpo de umpires interviniera rápidamente y restableciera el orden. El incidente reflejó la intensidad del duelo y la rivalidad entre ambos equipos, recordando que, en el béisbol, las emociones también juegan un papel protagónico cuando la tensión se dispara en momentos clave.
Posteriormente, en el cierre del inning, la tensión no fuera suficiente, tras el bolazo al dominicano de los Padres, la situación escaló aún más cuando Shohei Ohtani también fue golpeado por un lanzamiento por el relevista Robert Suárez, mismo que generó la expulsión del lanzador venezolano.
Manny Machado amenaza a los Dodgers
Tras el polémico pelotazo a Fernando Tatis Jr. en el noveno inning, Manny Machado no se guardó nada y encendió aún más la rivalidad entre Padres y Dodgers con una contundente frase:
“Los Dodgers deberían rezar para que las radiografías de Tatis salgan limpias», declaró.
Su declaración reflejó la molestia e indignación dentro del dugout de San Diego, especialmente por lo que consideran una posible acción intencional. Como líder del equipo, Machado no solo defendió a su compañero, sino que también elevó la tensión entre ambas novenas, dejando claro que el incidente va más allá del juego: ahora también hay cuentas pendientes.