El dinero que entra y el que sale
En 2025, los Filis de Filadelfia ingresaron 539 millones de dólares. Suena a cifra de equipo ganador, de franquicia que mete la mano en el bolsillo sin dudarlo. Pero al final de la temporada, cuando los contadores hicieron las cuentas, el resultado fue distinto: los Filis perdieron 52 millones de dólares en ingreso operativo.
A 150 kilómetros de distancia, en Pittsburgh, los Piratas de Pittsburgh operaban con un presupuesto completamente diferente. Ingresaron 330 millones de dólares. Menos de la mitad que Filadelfia. Y sin embargo, ganaron 48 millones de dólares en ingreso operativo.
No es un acertijo. Es el espejo exacto del negocio del beisbol: dos equipos, dos ciudades, dos formas radicalmente opuestas de entender qué significa ser dueño de un equipo de Grandes Ligas.
Middleton, los cigarros y la nómina
John S. Middleton compró los Filis en 2014. Su fortuna no vino del beisbol ni de la inversión tradicional. Vino de Black & Mild, la marca de cigarros que Altria compró en 2007 por 2,900 millones de dólares. Middleton estaba dentro de ese negocio. Cuando la transacción se cerró, tenía recursos para hacer lo que quisiera con un equipo de beisbol.
Y decidió hacer exactamente eso: gastar. En 2025, los Filis metieron dinero en nómina de jugadores. Mucho dinero. Tanto que sus gastos superaron sus ingresos en 52 millones de dólares.
Middleton fue claro al respecto. Declaró que los Filis estaban dispuestos a gastar dinero y quizá ser un poco estúpidos al respecto. No lo dijo con arrepentimiento. Lo dijo como quien explica su estrategia.
La pregunta obvia es: ¿por qué un dueño gastaría más de lo que ingresa? La respuesta también es obvia para cualquiera que haya visto un partido de beisbol: porque cree que el equipo puede ganar, y que ganar genera más dinero a largo plazo. O porque simplemente puede darse el lujo de perder dinero operativo en una temporada.
Pittsburgh: la otra cara
Robert Nutting, dueño de los Piratas de Pittsburgh, opera con una lógica inversa. Con 330 millones de dólares en ingresos, sus gastos fueron lo suficientemente controlados como para terminar con una ganancia de 48 millones de dólares en ingreso operativo.
Eso significa que los Piratas gastaron menos de lo que ganaron. Mucho menos. La diferencia entre ingresos y gastos operativos de Pittsburgh (48 millones de ganancia) es casi igual a la pérdida de los Filis (52 millones de pérdida). En otras palabras, es como si Pittsburgh ganara lo que Filadelfia perdió.
¿Cómo se logra eso con casi la mitad de ingresos? Controlando la nómina. Gastando menos en peloteros. Invirtiendo menos en infraestructura. Tomando decisiones que priorizan la ganancia sobre la competitividad inmediata.
Dos equipos. Dos ciudades. Dos propietarios. Resultados financieros que son casi simétricos pero en direcciones opuestas.
Lo que la afición ve
Para los aficionados de Filadelfia, la estrategia de John S. Middleton suena a compromiso. El dueño está diciendo: voy a gastar lo que sea necesario para traer jugadores que nos lleven a ganar. Si eso significa perder dinero operativo en una temporada, que así sea.
Para los aficionados de Pittsburgh, la estrategia de Robert Nutting suena a lo opuesto: el equipo es una máquina de hacer dinero. Los gastos están controlados. Los jugadores se venden cuando su valor sube. La ganancia operativa es lo primero.
Estas no son opiniones. Son datos. Son resultados. Y explican por qué dos aficiones sienten cosas tan distintas respecto a sus dueños.
Por qué sigue importando
En 2026, los números no habrán cambiado de naturaleza. Los Filis de Filadelfia seguirán siendo un equipo que ingresa mucho dinero pero que está dispuesto a gastarlo todo y quizá un poco más. Los Piratas de Pittsburgh seguirán siendo un equipo que ingresa menos pero que convierte eso en ganancia operativa.
Lo que sucedió en 2025 no fue un accidente. Fue el resultado de decisiones tomadas años antes: qué jugadores firmar, a cuánto dinero, por cuántos años. Fue la consecuencia de una filosofía. Y esa filosofía no desaparece en una temporada.
Por eso el contraste entre los Filis de Filadelfia y los Piratas de Pittsburgh es más que un número en una hoja de cálculos. Es la prueba de que en el beisbol hay múltiples formas de ser dueño, y que cada una tiene su precio.
El dato: Los Filis de Filadelfia ingresaron 539 millones en 2025 pero perdieron 52 millones en ingreso operativo; los Piratas ganaron 48 millones con 330 millones en ingresos.
Datos de propiedad verificados al 2026-08-12.

