El último juego en el Oakland Coliseum
El 26 de septiembre de 2024, los aficionados de los Athletics de Oakland organizaron una protesta dentro del estadio. No era una marcha en la calle ni un comunicado de prensa. Fue en el terreno de juego, en lo que sería el último partido de la franquicia en el Oakland Coliseum después de 55 años. John J. Fisher, dueño del equipo desde 2005, había tomado la decisión: los Athletics se iban.
Fisher es heredero de Gap Inc., la empresa de ropa. Su patrimonio neto ronda los 3,500 millones de dólares. Con ese capital detrás, dirigió un equipo que terminó con un récord de 46-116 en 2024, la peor temporada de las Grandes Ligas. Pero el problema no era solo el rendimiento deportivo.
La polémica del dinero no gastado
En 2024, los Athletics de Oakland estuvieron en riesgo de recibir una queja formal del sindicato de peloteros, la MLBPA, por no gastar lo suficiente del dinero que reciben por revenue sharing, el reparto de ingresos de la liga. Es decir: Fisher tenía acceso a fondos que la MLB distribuye entre todos los equipos, pero no los invertía en nómina.
Ese fue el punto de quiebre. No se trataba de un equipo pobre o sin recursos. Se trataba de un dueño con 3,500 millones de dólares que no estaba gastando lo que le correspondía en jugadores. La afición lo sabía. Los jugadores lo sabían. Y la protesta del 26 de septiembre fue la respuesta.
Lew Wolff, quien fue presidente de operaciones de los Athletics durante años, había estado vinculado a los intentos previos de mudanza. Pero fue Fisher quien cerró el ciclo de Oakland.
Sacramento y el futuro sin ciudad
En 2026, el equipo ya no se llama Athletics de Oakland ni Athletics de Sacramento. Se llama solo Athletics. Juega 75 juegos como local en el Sutter Health Park de West Sacramento, un estadio de Triple-A, la categoría menor. Los otros 75 juegos los disputará en Las Vegas mientras construyen un nuevo parque en el futuro.
Es una situación sin precedentes en las Grandes Ligas. Un equipo sin ciudad fija, en un estadio de menores, mientras su dueño espera a que se complete la infraestructura permanente. La franquicia que ganó tres Series Mundiales consecutivas entre 1972 y 1974, que tuvo a Reggie Jackson y Rollie Fingers, que jugó en Oakland desde 1968, ahora es un equipo nómada.
Fisher no ha dado declaraciones públicas amplias sobre la decisión. Lo que hay son hechos: el equipo se fue, la nómina se redujo, y los aficionados protestaron en el último juego. El sindicato de peloteros consideró una queja formal. El negocio del beisbol continuó, pero sin Oakland.
La historia de John J. Fisher y los Athletics importa en 2026 porque muestra cómo funciona la propiedad en las Grandes Ligas. No siempre es el equipo más pobre el que se muda o reduce gastos. A veces es el dueño que decide que el retorno de inversión en una ciudad no es el que quiere, aunque tenga los recursos para competir. Fisher tenía el dinero. Eligió no usarlo en Oakland. Y la protesta del 26 de septiembre de 2024 quedó registrada como la respuesta de una ciudad que lo vio partir.
El dato: John J. Fisher, heredero de Gap Inc. con 3,500 millones de dólares, fue investigado por no gastar lo suficiente del revenue sharing mientras llevaba a los Athletics de Oakland a Sacramento.
Datos de propiedad verificados al 2026-08-12.

