El béisbol es un deporte de historia, legado y marcas que perduran a lo largo de generaciones. Este viernes 18 de julio de 2025, Freddie Freeman, primera base de los Dodgers de Los Ángeles, escribió un nuevo capítulo en su ilustre carrera al igualar nada menos que a Lou Gehrig en la lista de todos los tiempos en dobles conectados en la MLB.
Durante el partido contra los Milwaukee Brewers, Freeman conectó un doble por la banda contraria, logrando así su número 534 en su carrera, igualando al legendario miembro del Salón de la Fama y símbolo eterno de los Yankees de Nueva York. Gehrig, considerado uno de los mejores bateadores de la historia, estableció esa marca en 1939, un registro que ha perdurado durante décadas y que ahora encuentra compañía gracias a la consistencia y talento del veterano toletero de los Dodgers.
Freddie Freeman just tied Lou Gehrig on the all-time doubles list 👏
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— B/R Walk-Off (@BRWalkoff) July 19, 2025
Un modelo de consistencia ofensiva
Desde su debut en 2010 con los Bravos de Atlanta, Freddie Freeman ha sido sinónimo de productividad y disciplina en el plato. Con un swing compacto, visión aguda y capacidad para batear hacia todas las direcciones, Freeman ha acumulado números de élite durante más de una década. Su habilidad para encontrar huecos en la defensa y colocar la pelota en los callejones lo ha convertido en uno de los mejores bateadores de extrabases de su generación.
A lo largo de su carrera, Freeman ha sido galardonado con el premio al Jugador Más Valioso (MVP) de la Liga Nacional, múltiples selecciones al Juego de Estrellas y varios Bates de Plata. Pero este nuevo hito lo coloca en una categoría histórica: igualar a una leyenda como Lou Gehrig no es solo una cifra, es un símbolo de grandeza y durabilidad en el más alto nivel del béisbol.
Impacto en los Dodgers y en la MLB
Desde su llegada a Los Ángeles, Freeman ha sido una pieza clave en la alineación de los Dodgers. Su liderazgo dentro y fuera del terreno ha sido fundamental en las aspiraciones del equipo por mantenerse como contendiente al título. A sus 35 años, sigue demostrando que aún tiene mucho béisbol por delante.
Este tipo de logros también sirven como inspiración para las nuevas generaciones de peloteros. Ver a un jugador activo alcanzar marcas que parecían inalcanzables refuerza el valor del trabajo constante, la preparación y la pasión por el juego.

