Freddy Peralta cerró 2025 como el mejor pitcher de los Brewers de Milwaukee: 17-6, ERA de 2.70 y 204 ponches en 176.2 innings. Seis meses después, con uniforme de los Mets de Nueva York, acumula un récord de 5-6 y un ERA de 4.53 en 16 aperturas. Según Jon Heyman, la percepción dentro de la MLB es clara: hay gente que apunta a los Mets como los responsables de esa caída.
Lo que dicen y lo que muestran los números
La atribución es vaga —’gente alrededor de la MLB’— pero el contexto que la rodea no lo es. Peralta llegó a Nueva York el 21 de enero de 2026 en un canje que le costó a Milwaukee a Jett Williams y Brandon Sproat. Su contrato, firmado en 2020, vale $8 millones en este último año. Y antes de que empezara la temporada, las negociaciones para una extensión ya se habían roto: Peralta buscaba entre 7 y 8 años, los Mets no pasaban de 4 o 5, según reportó theScore.
Esa tensión de fondo importa. Un pitcher que sabe que su organización no confía en él a largo plazo trabaja en condiciones distintas. No es excusa —es contexto.
Tres factores que explican la caída, y uno que la complica
El primer factor documentado es la defensa. Los Mets ofrecen respaldo defensivo notoriamente inferior al que Peralta tenía en Milwaukee, lo que convierte en hit algunos contactos que antes eran outs. No es un detalle menor para un pitcher cuya efectividad depende de inducir contacto débil.
El segundo factor es estadístico y va en dirección contraria: en 2025, Peralta tuvo un BABIP de.243 —su promedio de carrera es.264— y un strand rate de 85.5%. Esos números sugieren que parte de su excelente temporada fue fortuna. La regresión a la media en 2026 no es falla de los Mets; es béisbol.
El tercer factor es técnico, y aquí el propio Peralta da pistas. Según MLB.com, el pitcher dominicano dice que su fastball ‘tiene vida’, que su velocidad ‘está ahí’ y que su slider ‘es mejor que hace un año’. Si el lanzador mismo no identifica un problema mecánico obvio, la explicación no puede ser solo una. Su última salida fue el 20 de julio ante sus excompañeros de los Brewers: 5.1 innings, 8 hits, 7 carreras y una derrota 3-8 que resumió muy bien su temporada.
Con los Mets fuera de la lucha por la postemporada, el nombre de Peralta ha aparecido en conversaciones de canje antes del deadline. Hay reportes que sugieren que Milwaukee podría tener interés en reunirse con él, aunque la misma fuente lo califica como ‘altamente improbable’. Peralta será agente libre al final de 2026; lo que pase estas semanas puede definir qué clase de contrato busca en el mercado de invierno.
El veredicto pendiente
Los Mets tienen responsabilidad parcial: la extensión fallida creó una relación de arranque tenso, y su defensa no le hace ningún favor. Pero reducir la caída de Peralta a culpa de una organización ignora la regresión estadística de 2025 y los problemas de desempeño que el mismo pitcher no termina de descifrar.
Lo que sí es claro: el Peralta que llegó como uno de los mejores pitchers de la Liga Nacional no ha existido en Nueva York. Con 16 aperturas en el cuerpo y el deadline acercándose, la presión para que alguna de las dos partes ceda —o para que la historia tome un giro distinto— no hace más que crecer.

