Con un ponche más, Gerrit Cole llegó a 1,015 strikeouts con los New York Yankees y superó a Roger Clemens para quedar en el 12.º lugar de toda la historia de la franquicia. El hito llegó el 20 de agosto de 2026 y lo registró la cuenta oficial de MLB en X. No es solo un número en una lista: es Cole cruzando el umbral de las leyendas.
El número que deja atrás a una leyenda
Roger Clemens lanzó para los Yankees entre 1999 y 2003 — y de nuevo en 2007 — y acumuló una de las carreras más dominantes en la historia de la franquicia. Ponchar más que él no es un trámite; es una línea que pocos alcanzan.
Cole llegó a los Yankees en 2020 con un contrato de nueve años y 324 millones de dólares, el más grande jamás dado a un lanzador en la historia del béisbol. La presión de esa cifra nunca desapareció del todo, pero los ponches sí llegaron: año tras año, entrada tras entrada, hasta acumular más de mil con una sola franquicia. Para un lanzador que ha peleado lesiones — incluida una cirugía de codo en 2024 —, llegar aquí tiene más mérito del que parece.
¿Qué tan alto puede llegar Cole en la lista histórica?
El 12.º puesto es solo el punto de partida de la conversación. Los lugares superiores en la lista histórica de ponches de los Yankees los ocupan nombres como Whitey Ford, Red Ruffing y Andy Pettitte — lanzadores que pasaron la mayor parte o toda su carrera en el Bronx. Cole necesitaría varios cientos de ponches más para aspirar al top 5, lo que depende de cuántos años le queden con salud y dentro de la rotación.
Lo que sí es claro: con la temporada 2026 en curso y aún activo, Cole tiene ventana real para seguir escalando. Cada apertura suma. Y cada ponche es un argumento más para la conversación sobre su lugar en el legado yanqui.
El contexto importa: superar a Clemens no es derrotar a un pelotero menor de la franquicia. Es cruzar el nombre de uno de los lanzadores más polarizantes y talentosos de toda la era moderna. Eso, en cualquier lista, pesa.
Cole en 2026: el lanzador que sigue siendo ancla
Más allá del hito histórico, Cole ha funcionado como el as que los Yankees necesitaban cuando su rotación tuvo problemas de profundidad. Su capacidad para ponchar — siempre entre los percentiles de élite en la liga — es la base de su juego: su tasa de ponches (K%) lo ha ubicado consistentemente entre el 15% mejor de todos los lanzadores de MLB según datos de Statcast en temporadas recientes.
Llegar a 1,015 ponches con un solo equipo también dice algo sobre durabilidad. Muchos lanzadores de su perfil — potencia pura, velocidad alta — se rompen antes de acumular ese volumen. Cole no. Cada vez que sale al montículo, la lista histórica de los Yankees se ajusta un lugar más a su favor.

