Giuseppe Mancuso, gran aficionado a los Dodgers de Los Ángeles, llevó su pasión por la franela y admiración por el jardinero nacido en Nashville, Tennessee a otro nivel. El pasado 2 de agosto, durante el encuentro entre el equipo de Los Ángeles y los Atléticos de Oakland.
Justo cuando se jugaba la segunda entrada y Betts estaba en el círculo de espera, Mancusso se acercó a la estrella de los Dodgers y le dijo que le pondría su nombre a su hija, que estaba próxima por nacer, si Mookie conectaba cuadrangular. Ante la sorpresa de Betts, solo dedicó una sonrisa nerviosa y le dijo que no lo hiciera, porque seguramente a su esposa no le gustaría eso; sorprendentemente el cañonazo llegó, convirtiendo el momento en algo mágico, tal como lo explicó el pelotero en un video que posteó en sus redes sociales:
La víctima sería Hogan Harris, de los Atléticos, con el palo de vuelta entera conectado por Betts que se perdió entre el jardín izquierdo y central; testigos declararon que esa pelota aun no cae. Betts recorrió las bases, sonrió al fan y chocó el puño, pensando que la plática quedaría en anécdota. Semanas más tarde, Giuseppe Mancuso publicó el certificado de nacimiento y foto de su pequeña hija recién nacida: Francesa Mookie Mancuso.

