Jefry Yan tiró su primer ponche en Grandes Ligas el 5 de agosto de 2026 en el Progressive Field de Cleveland, con un sinker que registró 99.3 mph, y lo celebró exactamente como lleva años celebrándolo: un salto, un medio split en el suelo y una secuencia de baile que SNY capturó y que ya tiene más de 256 mil impresiones en X. Lo que el video no cuenta es que ese momento le costó 13 años, una cirugía Tommy John, cuatro temporadas fuera del béisbol organizado y varios empleos en Arizona para pagar las cuentas.
De los techos de Arizona al bullpen de los Mets
Yan firmó con los Angels de Los Ángeles en 2013 a los 17 años, salido de San Rafael del Yuma, en el sur de la República Dominicana. La historia parecía ir bien hasta que, en 2016, a los 19, le diagnosticaron el desgarre de ligamento que requirió cirugía Tommy John. La rehabilitación consumió el resto de ese año y parte del siguiente. Lo que vino después no fue una lesión adicional: fue silencio.
De 2018 a 2020 no hubo contrato de organización. Yan se quedó en Arizona y se buscó la vida: techados, jardinería, entregas a domicilio. Los fines de semana lanzaba en ligas amateur porque era lo único que tenía para seguir afilado. No como plan B, sino como la única forma de no perder lo que sabía hacer.
En abril de 2021, los Marlins de Miami lo vieron lanzar en una de esas ligas de hombres en Arizona y le dieron una oportunidad en ligas menores. Tres temporadas en el sistema de Miami. Luego, 2024 en Japón con los Saitama Seibu Lions de la NPB — donde publicó un ERA de 5.58 pero siguió afinando su arsenal. En 2025, los Rockies de Colorado lo llevaron a Triple-A; lo liberaron a mitad de temporada. Los Mets lo firmaron en agosto de ese mismo año.
Los números que lo pusieron en el roster activo
En 2026, Yan fue imparable entre niveles. Con Double-A Binghamton: ERA de 3.71 y 45 ponches en 26.2 innings. Con Triple-A Syracuse: ERA de 2.40, 32 ponches en apenas 15.0 innings, solo 6 hits permitidos. ERA combinado de 3.24 en 35 apariciones. Su sinker tocó 101.6 mph en un juego de Triple-A en julio, y su slider generó tasas de whiff cercanas al 61% en ligas menores — o sea que más de la mitad de los bateadores que tiraban contra ese slider lo fallaban.
El número que pone nerviosos a los analistas: en Triple-A ponchó al 50.8% de los bateadores que enfrentó, pero también caminó al 15.9%. Control imperfecto, potencia excepcional. Los Mets decidieron que valía la pena después de que el deadline de cambios del 3 de agosto dejó el roster con huecos. El 5 de agosto, Yan apareció en el Progressive Field.
La celebración que no es nueva y el debut que sí lo fue
El primer lanzamiento de Yan en MLB registró 101 mph. El ponche ante Angel Martinez, jardinero de los Guardians, llegó con un fastball de 99.3 mph que el bateador miró pasar. Lo que siguió ya estaba ensayado desde hace años: el salto, el split, el baile. Yan lleva esa celebración desde sus días en el sistema de los Marlins, la ejecutó en la Liga Invernal Dominicana y la repitió en Japón. No la inventó para las cámaras de SNY; simplemente la trajo consigo.
Los fanáticos de Cleveland lo abuchearon. Yan no cambió nada. El mánager interino Andy Green lo respaldó públicamente, señalando que el juego ha cambiado y que los propios rivales no parecen tomárselo como algo personal. Los Mets ganaron 6-5 en 10 innings.
Yan cumple 30 años el 17 de agosto de 2026. Doce días después de su debut. No es un prospecto joven en ningún sentido convencional — es un pelotero que tardó más de una década en llegar y que, cuando llegó, tiró 101 mph y bailó en el montículo como si siempre hubiera sabido que ese momento iba a llegar.

