Dos meses después de llegar a Milwaukee en camilla —fuera de juego por una apendicitis—, JoJo Romero se paró en el montículo del NLDS 2026 con los Brewers perdiendo y respondió con dos ponches y cero carreras permitidas. Su línea en el Juego 2 contra los Padres de San Diego: 0.2 innings, ERA de 0.00 y el mejor debut postemporada que un relevista de alta palanca puede entregar. La apuesta de Milwaukee al canjearlo el 3 de agosto, pensando en exactamente este tipo de momento, acaba de cobrar su primer dividendo.
De la lista de lesionados al montículo del NLDS
Cuando los Brewers de Milwaukee cerraron el canje con los Cardenales de San Luis el 3 de agosto, Romero ni siquiera estaba en condiciones de lanzar. La apendicitis lo tenía fuera del roster activo, y Milwaukee tuvo que esperar hasta el 1 de septiembre para activarlo tras una asignación de rehabilitación con los Wisconsin Timber Rattlers. Eso le dejó exactamente un mes de temporada regular para demostrar que valía el intercambio.
Lo que hizo en ese mes fue suficiente: 55 apariciones en total entre Cardinals y Brewers en la temporada regular 2026, ERA de 3.36, 54 ponches en 56.1 innings y WHIP de 1.22. Nada espectacular en papel, pero un perfil de zurdo confiable para situaciones de presión, que es exactamente lo que Milwaukee buscaba para el bullpen de octubre.
Por qué Romero en el NLDS y no cualquier otro zurdo
Los Brewers terminaron la temporada regular con marca de 103-59, la mejor de toda la Liga Nacional, y armaron un roster de 13 lanzadores para el NLDS precisamente pensando en situaciones como la del Juego 2: Milwaukee perdiendo ante San Diego cuando Romero entró en la sexta entrada, con cero outs y la serie en la balanza.
El contexto de la serie ayuda a entender el peso del momento. Es el primer enfrentamiento de postemporada entre Padres y Brewers en la historia de ambas franquicias, y Milwaukee ya ganó el Juego 1 por 3-2 el 3 de octubre. Romero entró a proteger esa ventaja en la serie cuando el marcador no estaba de su lado.
Hay además un ángulo que no es menor para la afición hispanohablante: Romero es de ascendencia mexicana, nació en Camarillo, California, y representa a la Selección Nacional de México en el Clásico Mundial de Béisbol —incluyendo la medalla de bronce de 2023. Su apodo ‘JoJo’ se lo puso su abuelo, que no podía pronunciar su nombre en inglés. Este zurdo de 29 años lleva su bandera al montículo cada que puede.
Un debut que paga la inversión
La temporada 2025 con los Cardinals ya daba pistas de lo que Romero podía hacer bajo presión: ERA de 2.07, 55 ponches, 8 salvamentos y WHIP de 1.25 en 61 innings. Milwaukee lo vio, lo quiso y pagó el precio —los prospectos Alexander Frias y Josiah Ragsdale— sabiendo que lo necesitaría sano para octubre, no para agosto.
El debut en postemporada no pudo ser más limpio: 2 ponches en 0.2 innings sin permitir una sola carrera. Para un relevista zurdo cuyo trabajo es apagar incendios en entradas específicas, eso es exactamente el 100% de la descripción del puesto. Milwaukee tiene su arma para los zurdos de San Diego, y JoJo Romero acaba de presentar credenciales.
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