Nadie en la historia documentada de la MLB lo había hecho: conectar jonrón en cada uno de sus primeros tres turnos al bate desde el debut. Joshua Báez, jardinero de los Cardenales de San Luis, reescribió los libros de récords el 15 de agosto de 2026 en Wrigley Field — y lo hizo con el primer swing que vio en las Grandes Ligas, un pelotazo de 449 pies a 108.6 mph de exit velocity que no dejó duda de que este chico venía a quedarse.
El primer swing, el primer jonrón, la historia
Los Cardenales lo llamaron de Triple-A Memphis la noche del 14 de agosto. Al día siguiente, Oliver Marmol lo puso de inicio bateando quinto contra el zurdo Matthew Boyd de los Cachorros. Primera vez en las mayores. Primera entrada. Primer lanzamiento: una recta de 93.4 mph que Báez convirtió en un jonrón de dos carreras a 449 pies, el batazo más largo de cualquier pelotero en su primer lanzamiento de carrera desde que Statcast comenzó a registrar datos en 2008.
No fue suerte. En su segundo turno al bate, Báez volvió a conectar — esta vez un jonrón solitario con un cambio de velocidad de Boyd que puso a San Luis arriba 4-3 después de que Chicago había empatado el juego. Dos turnos, dos jonrones, dos momentos que ya eran historia.
El tercer turno sellò el récord. Cuando Báez salió al plato por tercera vez en la noche, ya era el primer jugador en la historia de la MLB en cuadrangular en sus primeros dos turnos consecutivos de carrera. Cuando conectó el tercero, entró en una categoría propia: nadie, en todos los registros disponibles de las Grandes Ligas, había jonroneado en sus primeros tres turnos al bate desde el mismísimo debut.
Lo que traía desde las menores
El récord no salió de la nada. Báez, de 23 años y elegido por San Luis en la segunda ronda del draft de 2021, llegó a las mayores siendo el líder absoluto de Triple-A en 2026: 34 jonrones y 90 impulsadas en 103 juegos con los Memphis Redbirds, con línea de.256/.328/.573. Ningún otro pelotero de Triple-A tenía más de 27 home runs ni más de 74 impulsadas al entrar al fin de semana.
Ya había dado señales de su potencia extrema durante la temporada: un juego de cuatro jonrones el 16 de junio y un grand slam de 473 pies en julio. El poder siempre estuvo ahí. Lo que cambió el 15 de agosto fue el escenario.
Los Cardenales llegaron al sábado con marca de 61-61, a 3.5 juegos del último lugar de Wild Card de la Liga Nacional, después de ser blanqueados 3-0 en un hit la noche anterior. Necesitaban una chispa. Báez entregó un incendio.
Qué tan raro es esto en la historia de la MLB
Para dimensionar: desde que Statcast empezó a rastrear datos en 2008, solo un jugador había jonroneado en el primer lanzamiento que vio en su carrera antes de Báez — Willson Contreras con los Cachorros en 2016, hace ya diez años. Báez no solo repitió esa rareza: la hizo tres veces en la misma noche.
Algunos compararán este hito con el de Seby Zavala en 2021, quien también conectó sus primeros tres jonrones de carrera en un solo juego con los Medias Blancas. La diferencia es importante: Zavala había tenido turnos al bate previos en las mayores sin jonronear. Báez jonroneó en sus primeros tres turnos al bate desde cero, desde su primer momento en la MLB. Son récords distintos y no se deben confundir.
El registro es el más sorprendente posible para un debut: tres turnos, tres jonrones, tres momentos que los fans en Wrigley Field — y los que vieron el juego desde casa — no van a olvidar fácilmente.

