Juan Vené murió en Miami a los 97 años. El periodista venezolano dedicó décadas a cubrir el béisbol de Grandes Ligas para la afición hispanohablante, en una época en que leer béisbol en español no era sencillo de encontrar. Su firma fue, para generaciones de fanáticos venezolanos y caribeños, la primera puerta de entrada al idioma del juego.
Una carrera que midió décadas en el béisbol
Vené no cubrió una era del béisbol: cubrió varias. Su trayectoria en periodismo deportivo arrancó cuando las transmisiones de Grandes Ligas en español eran escasas y la información llegaba tarde o no llegaba. En ese vacío, su trabajo funcionó como puente: explicar el juego, sus jugadores y sus números a lectores que amaban el béisbol pero que no necesariamente lo consumían en inglés.
El tuit de @ElExtrabase resume lo que la comunidad beisbolera hispanohablante sintió al conocer la noticia: condolencias, respeto y el reconocimiento a una carrera que dejó firma. A sus 97 años, Vené se convirtió en uno de los periodistas de béisbol más longevos del continente.
Por qué su legado importa más allá de Venezuela
El béisbol venezolano tiene una deuda particular con el periodismo que lo narró desde adentro. Figuras como Vené construyeron el vocabulario con el que generaciones de fanáticos en Venezuela, el Caribe y la diáspora aprendieron a seguir la MLB. No es un detalle menor: sin ese periodismo en español, muchos de los peloteros venezolanos que hoy dominan las Grandes Ligas habrían crecido sin la cobertura local que los formó como aficionados antes de ser profesionales.
Su trabajo en Miami — ciudad que también es capital del béisbol latino — le dio continuidad hasta el final. Murió donde viven muchas de las historias que cubrió.
El béisbol hispanohablante le debe mucho a los que llegaron primero
Hoy hay podcasts, cuentas de Twitter, sitios en español y transmisiones en vivo para el fanático latino. En la época en que Vené construyó su carrera, nada de eso existía. Cada crónica, cada columna, cada nota era un esfuerzo por sostener una audiencia que amaba el béisbol con la misma intensidad que la angloparlante, pero que recibía mucho menos.
Eso es lo que separa a los que llegaron primero: no solo informaron, sino que crearon el espacio donde hoy todos operamos. Juan Vené fue uno de ellos. 97 años y una carrera entera dedicada al juego más bonito del continente.

