El lanzador Kevin Gausman puede vetar su propio traspaso y ya usó esa carta. El abridor derecho de los Azulejos de Toronto tiene una lista de ocho equipos bloqueados, según Ken Rosenthal de The Athletic, justo cuando Toronto decide si se convierte en vendedor antes del deadline de 2025. Con ERA de 4.51 en la temporada y un preocupante 7.85 en sus últimas seis salidas, el mercado para el veterano de 35 años es más complicado de lo que el nombre solo sugiere.
Los ocho equipos que Gausman dejó fuera
La lista de vetos incluye a los Cerveceros de Milwaukee, Medias Blancas de Chicago, Piratas de Pittsburgh, Marineros de Seattle, Tigres de Detroit, Rojos de Cincinnati, Atléticos y Mets de Nueva York. Cuatro de esos ocho Detroit, Cincinnati, Oakland y Nueva York están lejos de la postemporada y no tienen razón práctica para pagar un alquiler de medio año. Eso los descarta solos.
El asunto real es que Brewers y White Sox lideran sus divisiones respectivas, y los Piratas y Marineros pelean por un lugar de wild card. Esos cuatro sí tendrían motivo para buscar un abridor de fondo de rotación con experiencia postemporada pero Gausman los bloqueó a todos. Si Toronto quiere moverlo a un equipo contendiente, el universo disponible se achica bastante.
El agente deberá encontrar el equipo que Gausman sí acepte, que tenga necesidad real en su rotación y que esté dispuesto a ceder algo de valor por un pitcheo que, en este momento, no luce como el de la Serie Mundial del año pasado.
Los números que complican el traspaso
La temporada de Gausman no es un desastre completo: 4.51 de ERA en 115.2 innings, con FIP de 3.67 — esa brecha entre ERA y FIP indica que parte del daño ha venido de defensa o mala suerte con pelotas en juego, no de que el pitcheo en sí sea una catástrofe. Aun así, ningún equipo contendiente va a ignorar el 7.85 de ERA en sus últimas seis aperturas.
Lo que sí vende es el historial. Gausman ha completado al menos 31 aperturas en cada una de las últimas cinco temporadas durabilidad que vale mucho en un mercado donde los brazos sanos escasean. Y en la postemporada del año pasado, cuando los Azulejos llegaron a la Serie Mundial, el derecho registró un ERA de 2.93 en 30.2 innings. Ese Gausman de octubre es el que algún equipo va a querer apostar que todavía existe.
Toronto, mientras tanto, lleva cuatro derrotas en sus últimos cinco juegos y se encuentra a 6.5 partidos de un lugar de postemporada. La decisión de comprar o vender ya no es abstracta; las próximas semanas la van a resolver por sí solas.
¿Qué sigue para Toronto y para Gausman?
Si los Azulejos deciden vender, Gausman es el activo más cotizable que tienen. El problema es que su cláusula, combinada con su racha reciente, complica la negociación en las dos direcciones: los equipos que más lo querrían están vetados, y los que sí lo aceptarían quizás no lo necesitan tanto.
El deadline de MLB se acerca y Toronto no tiene el lujo de esperar. Gausman tiene 35 años, va a quedar libre esta offseason y este puede ser su último movimiento grande antes de elegir destino en el mercado abierto. La cláusula no es solo un veto es también una señal de adónde quiere ir a jugar octubre.

