El convenio colectivo de la MLB vence el 1 de diciembre de 2026, y las negociaciones van tan mal que es ‘casi imposible’ encontrar un dueño que no crea que la temporada 2027 se acortará, según el periodista Bob Nightengale. Más grave aún: varios propietarios esperan que el año completo se pierda. Los números lo confirman: los dueños juntaron un fondo de guerra de aproximadamente $2 mil millones, con cada club reservando cerca de $75 millones para enfrentar un paro prolongado.
El tope salarial que lo detonó todo
El 29 de mayo de 2026, la MLB presentó su propuesta formal ante la Asociación de Jugadores: un tope salarial duro de $245.3 millones y un piso de $171.2 millones para 2027, más un reparto de ingresos al 50/50 y la centralización de todos los derechos televisivos locales. Es la primera vez desde 1994 que los dueños proponen un cap formal — y el paralelismo histórico no es casual.
La MLBPA lo rechazó de inmediato. Bruce Meyer, director ejecutivo interino del sindicato, lo calificó de ‘una forma de colusión institucionalizada’ y estimó que los jugadores perderían más de $500 millones bajo ese esquema. La propuesta del sindicato apunta en dirección contraria: elevar el salario mínimo de $780,000 a $1.5 millones, acceso más temprano a la agencia libre y protecciones de roster — sin tope. Las posiciones no se han acercado; se han alejado.
Dos fondos de guerra y una fecha límite en marzo
Mientras las partes negocian en público, en privado acumulan recursos para aguantar un conflicto largo. Los dueños tienen alrededor de $2 mil millones reservados, con unos $75 millones por club. La liga también cuenta con el fondo Baseball Endowment L.P. como respaldo adicional. Del otro lado, la MLBPA cerró 2025 con $519.3 millones en activos totales — un salto del 47% respecto al cierre de la temporada 2024. Ninguno de los dos lados llega débil a esta pelea.
La fecha crítica es mediados de marzo de 2027. Si para entonces no hay acuerdo, los juegos de temporada regular empiezan a peligrar. El lockout de 2021–22 se resolvió el 10 de marzo de 2022 y la temporada se jugó completa con 162 partidos; ese precedente es el mejor escenario posible ahora. Pero varios reportes, incluyendo el de Jeff Passan en ESPN, apuntan a que esta vez la brecha estructural es mucho mayor que hace cuatro años.
1994 como espejo incómodo
La huelga de 1994 canceló el último tercio de la temporada regular, eliminó la Serie Mundial completa y dañó la relación del béisbol con sus aficionados durante años. La causa entonces fue la misma: los dueños querían un tope salarial, los jugadores se negaron. El comisionado Rob Manfred, que en 1994 era un abogado junior en el equipo negociador de los propietarios, ha reconocido públicamente que le preocupa repetir ese escenario.
El salario promedio en la MLB en 2026 es de $5.34 millones, según Sportico. Si el lockout cancela la temporada, los peloteros más afectados serían los que están en sus últimos años de arbitraje o los que acaban de firmar contratos cortos apostando a llegar a la agencia libre pronto. La amenaza no es abstracta: hay miles de carreras que dependen de que el béisbol se juegue en 2027.
Notas relacionadas
- Bryce Harper y la filosofía que los Phillies necesitan escuchar ahora
- Por qué Mike Trout nunca dejará a los Angels aunque el equipo lleve años perdiendo
- La Liga Dominicana (LIDOM): historia y equipos

