Torey Lovullo firmó el 1 de octubre su extensión como manager de los Arizona Diamondbacks hasta 2028, y en la misma rueda de prensa lanzó el aviso más directo de su carrera: si Ketel Marte regresa en 2027, las decisiones del dominicano ya serán solo responsabilidad de Marte. Fue el mismo Lovullo que en temporadas anteriores se emocionó públicamente defendiendo a su segunda base, pero después de que Marte no se presentara al juego del 17 de agosto en Fenway Park sin avisar al equipo, algo cambió. El escudo que el manager siempre puso entre Marte y los micrófonos ya no estará ahí.
La declaración que nadie esperaba el día de la extensión
Lovullo habló con John Gambadoro en el programa Burns & Gambo de Arizona Sports y fue directo. La cita la recogió @UnderdogMLB y circuló rápido en redes:
La frase quedó incompleta en el tuit porque el texto original se cortó, pero el mensaje es difícil de malinterpretar: Lovullo está cambiando las reglas del juego para Marte. Ya no habrá manager poniéndose enfrente de los micrófonos para absorber las preguntas incómodas. Si Marte toma una decisión que el equipo no entiende, Marte tendrá que explicarla él mismo.
El condicional importa: Lovullo dijo ‘si Marte regresa’, no ‘cuando’. El futuro del dominicano en Arizona sigue siendo la pregunta más grande del offseason de los D-backs, y Lovullo no lo dio por resuelto.
Un verano que lo rompió todo
Para entender por qué la declaración pesa tanto, hay que ir al 17 de agosto. Ese día, los Diamondbacks jugaban en Fenway Park contra los Red Sox y Marte simplemente no apareció. Sin aviso previo al equipo. La franquicia lo colocó en la lista restringida ese mismo día y lo transfirió a la lista de lesionados el 20 de agosto por inflamación en la rodilla izquierda. Fue activado el 31 de agosto.
No fue la primera vez. Por cuatro temporadas consecutivas, Marte ha tenido ausencias no justificadas o ha pedido perderse juegos críticos en la segunda mitad de la campaña, según reportes de Arizona Sports. Lovullo lo había cubierto cada vez. Esta temporada fue diferente: los D-backs terminaron 86-76 y quedaron fuera de la postemporada en el último día de la temporada regular.
Marte cerró 2026 con.249 de AVG, 22 home runs y 76 RBI en 562 turnos al bate, con un OPS de.748 — números decentes para otro jugador, pero por debajo de lo que se esperaba del tres veces All-Star y MVP de la NLCS 2023.
El contrato que complica todo movimiento
El problema no es solo deportivo. Marte firmó una extensión de seis años por $116.5 millones garantizados con opción de jugador para 2031, lo que lo ata a Arizona hasta 2030. Además, acumula los derechos 10-5 — diez años en las Grandes Ligas, cinco con el mismo equipo — que le dan control total sobre cualquier posible traspaso. El frente de Arizona ya exploró opciones de cambio el invierno pasado y no encontró paquetes satisfactorios. Marte no se mueve a ningún lado si no quiere.
Eso hace que la declaración de Lovullo tenga una lectura adicional: si el traspaso es casi imposible y el jugador tiene que quedarse, el manager está definiendo en público cómo va a ser la convivencia. No como amenaza, sino como condición. ‘Lo que le diría a cualquier jugador’, ha dicho Lovullo al enmarcar el cambio, cuidando no convertir la rueda de prensa en un ataque personal contra Marte.
El offseason de Arizona arranca con esa pregunta sin respuesta: ¿Marte acepta las nuevas reglas o busca la salida que su cláusula le permitiría bloquear? Lovullo ya dejó claro de qué lado estará si eso ocurre. No estará en el medio.

