Los Mets quieren a Tarik Skubal, eso no es ningún secreto. Pero la periodista Chelsea Janes, de SNY, ya está trazando el siguiente movimiento: si Nueva York no cierra con el zurdo, la organización tiene un modelo probado para reforzar su rotación de pitcheo, y ese modelo tiene nombre: Frankie Peralta. La offseason 2026 apenas empieza y los Mets ya piensan en más de un frente.
La fórmula Peralta: pagar probado, no pagar estrella
El deal de Frankie Peralta con los Mets fue exactamente lo que Janes describe como el template del plan B: un pitcher con historial de efectividad en la liga, a punto de llegar a la agencia libre, que no llega con el precio de un as pero sí con los números para sostener una rotación. La estrategia no es nueva — los equipos con nómina alta la usan como segundo cartucho cuando el blanco principal se va o se pone demasiado caro.
El razonamiento detrás tiene sentido presupuestal: si Skubal pide un contrato que puede rondar entre los 200 y 250 millones de dólares según estimaciones de mercado, los Mets podrían cerrar dos lanzadores sólidos por ese mismo rango, en lugar de apostar todo a uno. No es un plan de consolación: es gestión de riesgo.
Qué necesita realmente la rotación de Nueva York
Para entender por qué los Mets están pensando en más de un pitcher, hay que ver de dónde vienen. La rotación de 2026 tuvo momentos sólidos pero también dependió mucho de las actuaciones en el back-end para mantenerse competitiva. Sumar un tercero de garantía —no solo un as y un comodín— es la diferencia entre una rotación que aguanta una temporada larga y una que se rompe en julio.
El mercado de abridores en esta offseason es profundo más allá de Skubal. Hay lanzadores con ERA por debajo de 3.50 en las últimas dos temporadas que llegarán a la agencia libre sin el ruido mediático del zurdo de Detroit, lo que los hace exactamente el tipo de objetivo que Janes menciona: probados, accesibles y sin el costo de portada.
El modelo Peralta —un pitcher que ya demostró lo que puede dar pero que no cotiza como figura de franquicia— es el movimiento que más equipos grandes replican en el mercado moderno. Los Mets, con la nómina que manejan, pueden ejecutarlo en paralelo a la búsqueda de Skubal, no como reemplazo.
Por qué Skubal sigue siendo el objetivo principal
Nada de lo anterior cambia la prioridad número uno. Tarik Skubal es el abridor más codiciado del mercado, con métricas de élite: en su última temporada completa registró un ERA por debajo de 2.40 y un FIP — lo que sus números deberían ser quitando el factor suerte — en la misma zona, lo que indica que su dominancia es real y no circunstancial.
Lo que la nota de Janes deja ver es que los Mets están construyendo una estrategia de offseason con más de un nivel. No es ‘firmamos a Skubal o nos quedamos igual’. Es ‘firmamos a Skubal y seguimos sumando, o ejecutamos el plan Peralta dos veces’. Para una organización que lleva temporadas tratando de construir el plantel correcto, esa mentalidad es una señal de que algo cambió en la manera de operar.

