Los tiempos de Dios son perfectos, dicta una frase muy mencionada por quienes son creyentes en alguna entidad superior, ya sea por fe o por cotidianeidad, lo cierto es que dicha frase, muchas veces, forma parte de todo proceso en el que el alcance de un sueño representa sacrificios, trabajo arduo, persistencia, resiliencia, lágrimas y un sin de emociones.
El rey de los deportes no es la expectación y llegar a jugar al mejor beisbol del mundo es, para muchos, el sueño más grande por alcanzar tan pronto toman una pelota, un bat, un guante en sus manos. El camino a las Grandes Ligas no es sencillo, pero también es cierto que todo trabajo hecho con el corazón en algún momento es recompensado, prueba de ello es Drew Maggi, outfielder que después de 13 años y más de 1000 juegos disputados en Ligas Menores, recibió el llamado de los Piratas de Pittsburgh , pata debutar en la Major League Baseball .
Maggi ha representado a selecciones de Italia y Estados Unidos en torneos internacionales.
El día llegó y ante una ovación de pie, encabezada por sus orgullosos mamá y papá, Drew debutó en Las Mayores .
Después de su turno al bat, Maggi fue entrevistado y compartió un emotivo mensaje.
–Todo es posible. Nunca te rindas sin importar lo que estés haciendo. Si amas algo, ve por ello.

