Shohei Ohtani llegó al miércoles 3 de septiembre con un OPS de.906 y un ERA de 1.79 en sus 14 aperturas del año. Se fue 0-4 con cuatro ponches — la primera vez en toda la temporada que ponchó cuatro veces en un mismo juego — y al terminar su último turno sacudió el brazo derecho y frunció el gesto de quien está aguantando algo. Los Dodgers de Los Ángeles lo sacaron del lineup el jueves y el viernes, y la pregunta que nadie quiere responder en voz alta es cuánto tiempo va a faltar y si todavía va a lanzar en octubre.
Lo que vio Roberts desde el dugout
El manager Dave Roberts no necesitó informe médico para saber que algo estaba mal. Después del juego del miércoles — una derrota 8-6 en 10 entradas ante los Cardenales de San Luis — lo dijo sin rodeos en rueda de prensa: «Vi lo mismo que todos vieron. Voy a hablar con él y tratar de entender dónde está físicamente. Porque sí, vi cómo sacudía el brazo. Vi el gesto de dolor. Claramente, sus swings no son él; evidentemente hay compensación», declaró Roberts en la conferencia del 3 de septiembre (DodgerBlue).
Roberts le mandó un mensaje de texto a Ohtani esa misma noche para avisarle que no iba a abrir el jueves. Ohtani respondió con un emoji de saludo. El viernes tampoco estuvo disponible ni para entrar de emergencia en el noveno inning, y según reportes no participó en actividades de béisbol en ninguno de los dos días.
Tres cosas que le duelen al mismo tiempo
Ohtani le dijo a los entrenadores que el bíceps derecho y el cuello le estaban molestando, síntomas que no han mejorado en las últimas semanas. Eso se suma a la rodilla izquierda que lo sacó del montículo el 3 de julio y que todavía no está resuelta. Son tres zonas distintas del cuerpo, y la combinación explica por qué un bullpen session el viernes anterior ya había encendido alarmas: Roberts describió en ese momento que el ‘cuerpo en general’ de Ohtani ‘no estaba al cien por ciento’.
El front office tomó nota pero prefirió esperar antes de tomar decisiones formales. El jueves, Roberts fue preguntado directamente sobre una posible lista de lesionados: «Por ahora, lo consideraría poco probable», respondió en la conferencia previa al juego del 4 de septiembre (MLB.com). El GM Brandon Gomes fue todavía más tajante al decir que ni siquiera habían discutido esa opción. Día a día, sin IL por ahora, con todo abierto.
Lo que sí quedó cerrado es el plan original: que Ohtani hiciera tres o cuatro aperturas en septiembre para llegar afinado a octubre. Ese calendario, confirmado por múltiples fuentes a principios de agosto, está en riesgo serio. Según MLB.com, incluso el objetivo de una apertura de cinco innings ahora parece difícil de sostener con las lesiones activas.
Lo que está en juego para los Dodgers
Los Dodgers adquirieron a Tarik Skubal en la fecha límite de cambios y tienen a Blake Snell regresando de lesión, así que la rotación tiene profundidad. Pero Ohtani como lanzador no es redundante: en sus 14 aperturas de 2026 promedió 97.8 mph en la recta, ponchó al 27.9% de los bateadores que enfrentó y permitió apenas un.180 de average. Un ERA de 1.79 en 85.2 entradas no lo reemplaza ningún movimiento de mercado.
Como bateador, los números Statcast tampoco dejan lugar a dudas sobre lo que se pierde cuando no está en el lineup: su velocidad de salida promedio de 93.2 mph lo pone en el percentil 97 de toda la MLB, y su barrel rate de 15.8% está en el percentil 96. El problema no es el talento — es que ese talento está cargando tres molestias físicas al mismo tiempo mientras los Dodgers miran el calendario con 25 juegos por delante.
Ohtani no ha hablado con la prensa desde el 17 de agosto en Colorado. La franquicia no ha puesto fecha para su regreso. Por ahora, la decisión más honesta que tomaron fue dejarlo fuera del lineup dos noches seguidas — y esa sola decisión dice más que cualquier comunicado.
Los números detrás
Shohei Ohtani juega los dos lados de la pelota, y Statcast lo mide en los dos. Sus números de 2026:
Con el bat:
- 592 apariciones al plato en 2026
- 30 home runs y 80 carreras impulsadas
- AVG:.279
- OPS:.906
- xwOBA:.401 (lo que ‘debería’ estar haciendo según calidad de contacto)
- Velocidad de salida promedio: 93.2 mph
- Barrel rate: 15.8% (% de batazos con la combinación perfecta exit velo + ángulo)
- Hard-hit: 51.7% (batazos por encima de 95 mph)
- Bat speed promedio: 74.6 mph
Desde la lomita:
- 14 aperturas y 85.2 entradas en 2026
- Efectividad (ERA): 1.79 · WHIP 0.95
- 95 ponches contra 26 boletos (poncha al 27.9% de los bateadores que enfrenta)
- xERA: 2.73 (la efectividad que le correspondía por la calidad del contacto que permite)
- Recta promedio: 97.8 mph con 2459 rpm de giro
- Whiff: 30.4% de los swings en su contra se van al aire
- Los bateadores le batean para.180
- Velocidad de salida que permite: 87.4 mph (mientras más baja, más suave le pegan)
- Barriles que permite: 3.8%
Cómo se compara con el resto de MLB:
- xwOBA: percentil 99 (élite)
- Bat speed: percentil 79
- Velocidad de salida: percentil 97 (élite)
- Barrel %: percentil 96 (élite)
- Hard hit %: percentil 95 (élite)
- Contacto (whiff): percentil 11 (de lo más bajo de MLB)
- xERA: percentil 94 (élite)
- Ponches (K%): percentil 85
- Whiff %: percentil 85
- Velocidad de recta: percentil 93 (élite)
- Giro de recta: percentil 89
- xwOBA en contra: percentil 94 (élite)
- Contacto suave que permite: percentil 76
- Barriles evitados: percentil 94 (élite)
- Hard hit evitado: percentil 81

