El lunes 29 de septiembre de 2026, una carta del Papa León XIV llegó a Rate Field con un mensaje que nadie esperaba ver firmado por el sumo pontífice: ‘Go White Sox!’. Los White Sox de Chicago la recibieron y la compartieron en sus redes oficiales, convirtiendo un gesto de fe en el momento más comentado del día en el béisbol. Para un equipo que ha vivido temporadas durísimas, el apoyo papal no tiene precio — literalmente.
La carta que llegó cuando más se necesitaba
Los White Sox publicaron la noticia esta tarde desde su cuenta oficial en X. Sin drama, sin contexto extra: solo la foto de la carta y cuatro palabras del Papa que bastaron para que la historia corriera sola.
El detalle que hace todo más interesante: el Papa León XIV, nacido Robert Francis Prevost en Chicago, Illinois, es el primer papa estadounidense de la historia. No es un fan casual mirando desde lejos — es alguien que creció en la misma ciudad que el equipo. El ‘Go White Sox!’ no es protocolo diplomático; es costumbre de barrio.
Fe de fanático, no de estadísticas
Apoyar a los White Sox en 2026 requiere exactamente eso: fe. El equipo completó una de las rachas más difíciles de su historia reciente, y Rate Field ha visto pocas victorias para celebrar. Que el líder de más de mil millones de católicos en el mundo elija en este momento mandar un mensaje de aliento dice algo sobre qué significa el béisbol para quien creció viéndolo.
La carta del Papa no cambia ningún marcador ni ninguna estadística. Pero en una temporada donde los buenos momentos han escaseado en el Southside de Chicago, que el correo haya traído esto — y no otra mala noticia — ya es algo.
Para los fans de los White Sox que llevan meses esperando señales de vida, hoy llegó una. Y venía con sello del Vaticano.
Chicago, el Papa y el béisbol: el contexto que lo une todo
Prevost fue elegido Papa en mayo de 2025, convirtiéndose en León XIV. Creció en los suburbios de Chicago antes de seguir su vocación religiosa, y su vínculo con la ciudad nunca desapareció del todo. Que haya recordado a los White Sox en medio de sus responsabilidades globales no es un dato menor: es el tipo de detalle humano que trasciende el deporte.
Rate Field, la casa de los White Sox desde 1991 — conocido por muchos años como Guaranteed Rate Field y antes como Comiskey Park —, recibió hoy un visitante inusual en forma de sobre. No hubo lanzador estelar ni cuadrangular de último momento. Pero la carta está enmarcada en algún lugar del estadio, y eso ya es historia del club.

