En tres años como manager de los Brewers de Milwaukee, Pat Murphy convirtió a una franquicia de mercado pequeño en campeona de la Serie Mundial 2026. Lo hizo con 103 victorias en esta temporada — récord absoluto de la franquicia —, dos apariciones en la NLCS, tres postemporadas consecutivas y, muy probablemente, su tercer premio de Manager del Año de la Liga Nacional. No es suerte: es un proceso.
Los números que resumen tres años de trabajo
Cuando Murphy llegó a Milwaukee, los Brewers eran un equipo competitivo pero sin definición de octubre. Tres temporadas después, la organización tiene su primer campeonato y tres temporadas consecutivas de 90 o más victorias — algo que la franquicia nunca había hecho antes.
El pico llegó en 2026: 103 victorias, la mejor marca de toda la MLB en la temporada regular y el número más alto que un equipo de Milwaukee ha terminado en su historia. Para ponerlo en contexto, eso significa que los Brewers ganaron más partidos que cualquier otro de los 30 equipos de la liga, con una nómina que no compite con la de los Dodgers ni con la de los Yankees.
Just Baseball lo resumió sin rodeos en su tuit del 28 de octubre: dos veces Manager del Año — con una tercera casi garantizada —, dos apariciones en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional y, al final, el anillo. Difícil argumentar en contra.
Por qué este campeonato importa más allá del trofeo
Milwaukee no es Nueva York ni Los Ángeles. Los Brewers operan con uno de los presupuestos más ajustados de la MLB, lo que hace que sostener tres temporadas ganadoras seguidas sea un logro de construcción, no de chequera.
Murphy apostó por un estilo de juego basado en pitcheo, defensa y disciplina ofensiva — el tipo de béisbol que puede competir aunque no tengas al mejor lineup del dinero. Que ese modelo haya terminado con el primer título de la franquicia es la validación más concreta posible de su filosofía.
La comparación que inevitablemente surge es con equipos como los Rays o los Atléticos de las épocas de Moneyball: organizaciones que encontraron formas de ser mejores que su presupuesto. Milwaukee 2024-2026 entra en esa conversación.
¿Qué sigue para Murphy y los Brewers?
Si el tercer Manager del Año se confirma — y las métricas de esta temporada lo hacen muy probable —, Murphy entraría a una conversación histórica corta: managers con tres o más premios en un período tan compacto son rarísimos en las Grandes Ligas.
Para Milwaukee, el reto ahora es retener el núcleo que construyó esto. Los equipos campeones con nóminas ajustadas enfrentan la misma presión cada invierno: conservar lo que funciona cuando los contratos vencen y el mercado libre llama. La organización tiene trabajo por delante, pero arranca ese invierno desde el lugar más cómodo posible: como campeona vigente.
Pat Murphy, mientras tanto, dejó de ser el manager que llegó discretamente a Wisconsin. Ya es una leyenda de Milwaukee — y los números hacen que sea muy difícil discutirlo.

