El que vota no siempre es el que más tiene
Cuando un equipo de Grandes Ligas toma una decisión importante—cambiar de gerente, vender un jugador, aumentar presupuesto—hay una persona que levanta la mano y dice sí o no. No es necesariamente quien posee más acciones. Es la persona de control, una figura que MLB reconoce oficialmente y que tiene el poder de voto ante la liga.
La diferencia parece técnica, pero mueve millones. John S. Middleton es dueño de los Filis de Filadelfia con cerca del 48.75% de las acciones. No llega al 50%, pero en 2016 los treinta dueños de MLB lo eligieron persona de control. Eso significa que él vota en las asambleas de propietarios, responde ante la oficina de la comisaría y toma las decisiones que vinculan al equipo.
Los Marineros de Seattle muestran otro modelo. No hay un accionista mayoritario: hay unos 17 inversionistas locales. John W. Stanton fue designado persona de control del grupo y es quien maneja el equipo ante la liga, aunque ninguno de esos 17 inversionistas tiene control accionario individual.
Cuando el dueño cede el poder
El caso más claro de cómo funciona esta mecánica está en los Bravos de Atlanta. John Malone es el accionista de control desde febrero de 2026. Tiene la mayoría de las acciones. Pero quien vota y responde ante MLB es Terry McGuirk, gracias a un poder que Malone le cedió sobre 887,079 acciones Serie B en 2024.
¿Por qué ceder ese poder? Las razones pueden variar: conflictos de intereses en otros negocios, decisiones de gobierno corporativo, o simplemente que el accionista mayoritario prefiere que alguien más sea la cara pública ante la liga. Lo importante es que MLB reconoce esa cesión y valida a Terry McGuirk como quien tiene autoridad para firmar documentos del equipo, negociar con otros dueños y representar a los Bravos de Atlanta en las reuniones de propietarios.
Por qué importa este detalle
La persona de control no es un cargo honorífico. Cuando MLB investiga un equipo por incumplimiento de reglas salariales, cuando hay que votar un nuevo acuerdo de transmisión o cuando la liga necesita que alguien firme un documento oficial, ese alguien es la persona de control. Si ese puesto recae en alguien que no es el accionista mayoritario, la estructura de poder real del equipo queda expuesta.
En 2026, con los cambios en propiedad de varios equipos y las negociaciones constantes sobre derechos de transmisión, esta figura sigue siendo crucial. Un inversionista puede tener dinero, pero si no es persona de control, su voto en las decisiones grandes de MLB no cuenta directamente. Y un gerente general que reporta a la persona de control sabe exactamente a quién le debe responder, sea o no esa persona el dueño con más acciones.
Los Filis de Filadelfia, los Bravos de Atlanta y los Marineros de Seattle son tres historias de cómo el beisbol profesional separa la propiedad accionaria del poder de decisión. Eso no es un secreto, pero es un detalle que cambia cómo se entiende quién manda realmente en cada franquicia.
El dato: John S. Middleton manda en los Filis de Filadelfia con 48.75% de acciones porque MLB lo eligió persona de control en 2016, no porque tenga la mayoría.
Datos de propiedad verificados al 2026-08-12.

