El dominicano Randy Vásquez está consciente y estable, pero la noche del jueves en el Dodger Stadium terminó con el abridor de los Padres de San Diego en urgencias. Vásquez recibió un batazo de Mookie Betts en el tobillo derecho durante la primera entrada, se mantuvo en el montículo, completó tres innings y 50 lanzamientos, permitió cuatro carreras y luego se desmayó mientras lo llevaban a hacerse una radiografía.
Qué pasó inning por inning
El batazo de Betts llegó en la parte baja de la primera entrada. Un pelotazo en el tobillo derecho que, en cualquier otro contexto, habría sacado al lanzador del partido de inmediato. Randy Vásquez no salió. Continuó en el box, completó la primera, la segunda y la tercera entrada, y acumuló 50 lanzamientos antes de que el cuerpo técnico lo retirara.
Los números de esa salida no fueron buenos: cuatro carreras permitidas en tres innings, dentro de una paliza que terminó 12-7 a favor de los Dodgers. Pero el dato que importa esa noche no es el ERA de la apertura es que Vásquez siguió compitiendo con el tobillo golpeado el tiempo suficiente para que nadie sospechara lo que vendría después.
El colapso fuera del terreno de juego
Después de ser retirado, Randy Vásquez fue enviado a realizarse una radiografía del tobillo derecho. Fue en ese trayecto, todavía dentro del estadio, donde se desmayó. Un fisioterapeuta del equipo estaba con él en ese momento. El personal médico actuó de inmediato y fue trasladado a la sala de emergencias de un hospital local, donde le realizaron más pruebas.
Stammen habló con los medios tras el partido y confirmó que Vásquez se encontraba consciente y estable. No dio detalles sobre el diagnóstico ni sobre un posible tiempo de baja. Los Padres no ofrecieron un parte médico formal antes del cierre de la noche.
Lo que sigue para los Padres
San Diego perdió el partido 12-7 y la situación de su rotación queda con una incógnita nueva. Randy Vásquez ha funcionado como parte del staff titular esta temporada, y cualquier tiempo fuera del roster afecta la profundidad de un equipo que ya compite en una división dura junto a los Dodgers de Los Ángeles.
Por ahora, el diagnóstico del tobillo y la causa del desmayo son los datos pendientes. El equipo deberá esperar los resultados de las pruebas realizadas en urgencias para saber si se trata de una lesión menor o algo que lo aleje del montículo por más tiempo. Lo que ya no está en duda: Vásquez aguantó mucho más de lo que debía antes de que su cuerpo le dijera que no.

