Los Red Sox de Boston eran el peor equipo de la Liga Americana el 24 de junio: 32–46, 14 juegos bajo.500, con Alex Cora ya despedido desde abril. Cinco semanas después, ganaron 15 partidos consecutivos —nuevo récord de franquicia, superando a los equipos de Ted Williams— y el 4 de agosto volvieron a destrozar a los White Sox de Chicago 14–2 en Fenway Park. No es suerte: hay datos, nombres y decisiones detrás de uno de los giros de temporada más dramáticos de los últimos años en la MLB.
Del peor récord de la AL a racha histórica: cómo pasó
El punto de quiebre fue el 3 de julio. Boston arrancó una racha de 15 victorias seguidas que transformó por completo el proyecto: de 32–46 a 52–48, con un run differential de +56 y 23 home runs en ese tramo. El equipo promedió 5.87 carreras por juego durante la racha, contra apenas 3.94 antes de que empezara.
El pitcheo fue el motor real. El staff permitió solo 32 carreras en esos 15 juegos —la cifra más baja de la Liga Americana en lo que va de la temporada— con Sonny Gray y Ranger Suárez, adquiridos antes del deadline, como ancla de la rotación. Payton Tolle lanzó seis entradas de cero carreras el 7 de julio contra Chicago; Jake Bennett tiró siete entradas perfectas el 8. Atribuirle el mérito de la resurrección únicamente a la ofensiva sería contar solo la mitad del cuento.
Contreras, Rafaela y el capítulo White Sox: los números que sostienen la historia
Willson Contreras lidera la ofensiva de Boston con números que justifican la conversación sobre su nombre en los premios de fin de año: 155 wRC+, 23 home runs y 67 RBI. En el primer barrido contra Chicago (7–9 de julio en Rate Field), Boston ganó 8–1, 5–0 y 2–1, acumulando 15 carreras contra solo 2 en toda la serie. Ceddanne Rafaela pegó cuadrangular en el juego inaugural y Caleb Durbin cerró el tercero con un walk-off de dos carreras.
El reencuentro en Fenway el 4 de agosto siguió el mismo guión: 14–2 en el primer juego de la nueva serie. Vale aclarar: los White Sox no son el equipo de reconstrucción que muchos recuerdan. Al 4 de agosto, Chicago está 59–52 y lidera la División Central de la AL. Golearlos dos veces en series separadas dice algo sobre el nivel que Boston ha encontrado.
Ceddanne Rafaela va con.287 de AVG en la temporada. Tsung-Che Cheng anotó su primer juego con múltiples carreras impulsadas el 8 de julio. La producción está repartida —no depende de un solo bate— y eso hace más sólido el argumento de que esto es real.
El deadline, Rutschman y la pelea por el Wild Card
La racha cambió el rol de Craig Breslow en el deadline. El director de béisbol, que iba a vender piezas en julio, terminó comprando: el movimiento más grande fue traer al cátcher Adley Rutschman desde Baltimore a cambio de Carlos Narváez y tres prospectos top. Rutschman está actualmente en la lista de lesionados por inflamación en la muñeca izquierda, así que su impacto real en el campo está pendiente.
Al 4 de agosto, Boston es 60–51 —tercero en la División Este de la AL— y está firmemente en la pelea por el Wild Card. El mánager interino Chad Tracy, quien tomó el relevo cuando Alex Cora fue despedido el 25 de abril con marca de 10–17, sigue al frente. El equipo que nadie veía venir ahora es el que más ruido hace en la liga.
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