El año que nadie quería recordar
En 2025, los Rockies de Colorado terminaron 43-119, con un diferencial de carreras de menos 424, el peor en la historia moderna de MLB y el peor desde los Cleveland Spiders de 1899. Fue el tipo de temporada que quema la paciencia de cualquier aficionado: cada juego era una lección de cómo perder, cada derrota se sumaba a la anterior sin tregua, sin ese respiro que da una victoria ocasional. La ciudad de Denver se acostumbró a ver a su equipo en el fondo de las estadísticas, mes tras mes, sin asomo de recuperación.
Pero mientras los fanáticos se preguntaban cómo era posible que un equipo jugara tan mal, hay un dato que circula en las redes de aficionados enojados y que define la tensión de este negocio: los Rockies de Colorado, en medio del peor desempeño de su historia, generaron 20 millones de dólares de ingreso operativo en 2025 y fueron valuados en 1,680 millones de dólares por Forbes.
El contraste es brutal. El equipo perdió 76 juegos más de los que ganó. Fue un fracaso sin atenuantes en el terreno. Y al mismo tiempo, el negocio funcionó. Las cuentas cerraron en números positivos.
El dueño que responde correos
Richard Monfort es propietario de los Rockies de Colorado desde 2011. No es el tipo de magnate que se esconde detrás de oficinas. Según el ancla de información verificada, es de los pocos dueños de MLB que responde correos de aficionados enojados desde su cuenta personal. Eso significa que mientras la temporada 43-119 se desarrollaba, Monfort probablemente recibía mensajes de gente que cuestionaba sus decisiones, sus gastos, su estrategia. Y respondía.
Esa accesibilidad es rara en el beisbol profesional. La mayoría de los propietarios están blindados por capas de ejecutivos, relacionistas públicos y abogados. Richard Monfort elige otra ruta, al menos en la superficie. Es un dato que importa porque define parte de cómo se relaciona este dueño con su afición.
Pero la accesibilidad no resuelve el problema que los aficionados ven con claridad: un equipo puede jugar de manera desastrosa durante una temporada completa y el propietario sigue ganando dinero. No hay castigo financiero por el fracaso deportivo. O al menos, no el castigo que la afición cree que debería haber.
Cuando los números no hablan el mismo idioma
Aquí está el nudo de la tensión: los Rockies de Colorado perdieron 76 juegos más de los que ganaron en 2025. Eso es un desastre deportivo medible, cuantificable, innegable. Pero al mismo tiempo, Forbes le asignó un ingreso operativo de 20 millones de dólares y una valuación de 1,680 millones de dólares a la franquicia.
Los números deportivos y los números financieros no se mueven juntos en este caso. Un equipo puede ser terrible en el campo y rentable en los libros. Los Rockies de Colorado son la prueba viva de eso.
Para la afición, esto plantea una pregunta incómoda: si el propietario gana dinero incluso cuando el equipo pierde de manera histórica, ¿dónde está el incentivo para gastar en mejoras, en talento, en la construcción de un equipo competitivo? Richard Monfort responde correos de aficionados enojados, pero ¿eso cambia el hecho de que el negocio tolera el fracaso?
Los Rockies de Colorado jugaron la peor temporada de su historia en 2025. Eso no es especulación ni opinión: es un dato. Al mismo tiempo, el club generó 20 millones de dólares de ingreso operativo. Eso tampoco es especulación: es lo que dice Forbes.
Ambas cosas son ciertas. Ambas cifras coexisten. Y esa coexistencia es lo que mantiene viva la frustración de los aficionados en Denver. En 2026, mientras los Rockies de Colorado intentan recuperarse, esa tensión seguirá siendo el trasfondo de cada decisión que tome Richard Monfort, cada apuesta que haga, cada correo que responda.
El dato: Los Rockies de Colorado tuvieron la peor temporada de la historia moderna (43-119 en 2025), pero generaron 20 millones de dólares de ingreso operativo ese mismo año.
Datos de propiedad verificados al 2026-08-12.

