Samuel ‘Samy’ Natera Jr. llegó al draft de 2022 en la ronda 17 — el pick 508, con un bono de $125,000 dólares — y nadie apostaba demasiado por él. Hoy, a sus 26 años y con el uniforme de los Angeles Angels, el zurdo de Ciudad Juárez es la historia mexicana más inesperada de la temporada 2026 en MLB. El periodista Bambino Sedano lo dijo directo en X esta semana, y los números que dejó antes de ir a la lista de lesionados le dan la razón.
De la cancha al montículo: la historia que hace diferente a Natera
Natera no siempre fue lanzador. Hasta los 17 años jugaba como primera base — y también basquetbol — en el Lydia Patterson Institute de El Paso, Texas, a unos metros de la frontera con su Juárez natal. Fue ahí donde alguien vio algo en su brazo zurdo y lo convenció de mudarse al montículo. Desde ese momento, la trayectoria fue lenta pero sin pausas.
Los Angels lo seleccionaron en 2022 casi sin hacer ruido, en una ronda donde la mayoría de los picks nunca llegan a Grandes Ligas. Natera tardó cuatro años en llegar, pero cada parada dejó una señal: en la Arizona Fall League 2024 terminó con ERA de 0.75 en 12 innings y 17 ponches, suficiente para que la liga lo nombrara ‘Fall Star’. En Double-A con los Rocket City Trash Pandas en 2025 fue todavía más contundente: 68 ponches y 8 salvamentos en 41 apariciones con ERA de 2.64. La velocidad de ponches de 15.5 por cada nueve innings decía que estaba listo para otra cosa.
El debut, la temporada y la lesión que frena el cuento
El 6 de junio de 2026, los Angels lo seleccionaron del roster de ligas menores para cubrir el lugar de Shaun Anderson en el bullpen. Debut en Grandes Ligas, confirmado. En ese momento, Natera era el prospecto número 16 del sistema de los Angelinos según MLB.com — un ranking que nadie hubiera imaginado para un pick de ronda 17.
Lo que vino después fue suficiente para que Bambino Sedano, referente del béisbol en español, pusiera su nombre en el mapa esta semana: «Samuel Natera ha sido la principal revelación mexicana esta temporada en MLB», escribió el 25 de agosto en X. El juicio tiene respaldo: los lanzadores mexicanos activos en rosters de Grandes Ligas en 2026 no sobran, y Natera fue de los pocos que llegó, se estableció y generó conversación real.
El asterisco obligatorio: desde el 17 de agosto, Natera está en la lista de lesionados de 15 días por espasmos musculares en la espalda baja. Los Angels hicieron el movimiento oficial el 20 de agosto. El reconocimiento que llega esta semana habla de lo que hizo durante la temporada, no de lo que está haciendo ahora mismo — que es recuperarse para volver.
Por qué Natera importa más allá de los números
El caso Natera no es solo una historia bonita de superación. Es también el recordatorio de que el sistema de draft de MLB esconde jugadores que los equipos grandes se pierden. Un pick 508 con bono de $125,000 dólares es, en la práctica, una apuesta casi simbólica — el tipo de contrato que los equipos firman para llenar el roster de rookie ball y ver qué pasa. Que ese mismo jugador esté hoy en MLB, siendo señalado como la principal revelación mexicana del año, dice algo tanto de Natera como del proceso que lo formó.
Para la afición mexicana, el dato simple es este: no hay muchos lanzadores de México lanzando en las Mayores en 2026. Natera llegó desde Juárez, sin el perfil de prospecto estelar, y en su primera temporada en MLB se ganó el reconocimiento de quienes siguen el béisbol de cerca. La espalda lo paró en agosto. Lo que haga cuando regrese al bullpen de los Angels será la segunda parte de esta historia.

