Kyle Schwarber conectó su jonrón número 41 de la temporada el 5 de septiembre de 2026 en la victoria de los Phillies de Filadelfia 4-2 sobre los Bravos de Atlanta — y con ese batazo volvió a poner sobre la mesa una estadística que no para de crecer: 228 cuadrangulares en sus primeras cinco temporadas en Filadelfia, la segunda cifra más alta en la historia de MLB para esa categoría. Solo Babe Ruth, con 235 jonrones en sus primeras cinco campañas con los Yankees de Nueva York (1920-1924), lo supera. Schwarber tiene pocas semanas para alcanzarlo: cuando termine 2026, la ventana se cierra para siempre.
La lista y por qué importa la compañía
La estadística que circula desde el tuit de Sarah Langs no es un capricho analítico: la lista de jugadores con más jonrones en sus primeras cinco temporadas con un mismo equipo incluye a Babe Ruth, Mark McGwire, Ralph Kiner, Alex Rodríguez, David Ortiz y Albert Pujols. Seis de los siete ya están en el Salón de la Fama o son candidatos seguros.
Schwarber llegó a los Phillies antes de la temporada 2022 y desde entonces no ha parado. En cada una de sus primeras cuatro campañas en Filadelfia conectó al menos 38 jonrones; en 2025 estableció su máximo personal con 56 cuadrangulares y 132 carreras impulsadas. Solo Aaron Judge ha pegado más jonrones que él en todo el béisbol desde que llegó a Citizens Bank Park. Eso pone la cifra de 228 en perspectiva: no es acumulación de años mediocres, es potencia sostenida durante media década.
Un apunte necesario sobre McGwire: sus 220 jonrones con los Cardenales de San Luis corresponden al período 1997-2001, temporadas que él mismo reconoció estuvieron ligadas al uso de esteroides. La historia lo anota en la lista; el contexto también.
Siete jonrones y pocas semanas
Al cierre del 5 de septiembre de 2026, Schwarber necesita siete jonrones más para igualar a Ruth y ocho para superarlo. En su temporada más lenta dentro del ciclo de los Phillies conectó 38 cuadrangulares; en 2026 lleva 41 en 137 juegos, el ritmo más alto de la liga. La matemática es favorable, pero el margen no es tan holgado: quedan aproximadamente 20 partidos en la temporada regular.
La categoría deja de aplicarle a partir de 2027, cuando comenzará su sexta campaña en Filadelfia. No hay prórroga ni segunda vuelta. O lo hace en las próximas semanas o Ruth se queda con el número para siempre.
El contexto del juego del viernes ayuda a entender qué tan bien está Schwarber ahora mismo: Zack Wheeler (12-5) dominó con nueve ponches en seis entradas, Jhoan Duran cerró con su salvamento número 30 y los Phillies ganaron su decimosexto juego de los últimos veinte. Con 43,241 aficionados en Citizens Bank Park y a cuatro juegos de los Bravos en el Este de la NL, el equipo está en carrera divisional — y Schwarber es el motor ofensivo de esa carrera.
Para <a href=’https://baseballsavant.mlb.com/savant-player/656941′>Kyle Schwarber</a>, el ritmo de contacto dice lo mismo que los jonrones: velocidad de salida promedio de 92.4 mph (percentil 92 de MLB) y un barrel rate de 16.9% que lo coloca en el percentil 98 de la liga — es decir, casi nadie en las Mayores eleva y golpea la pelota con esa combinación de ángulo y velocidad tan seguido como él. El AVG de.240 puede verse modesto, pero el OPS de.876 y un xwOBA de.365 (percentil 92) cuentan la historia real: este no es un jugador en declive llegando a un récord de relleno.
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