Tarik Skubal se fue del montículo visiblemente frustrado en el quinto inning y los Dodgers de Los Ángeles igual ganaron 10-4 a los Gigantes de San Francisco el sábado 19 de septiembre, su última apertura regular en el Dodger Stadium. El zurdo permitió 4 carreras limpias, 8 hits y 2 boletos en 86 lanzamientos — la noche más difícil de un mes en que había publicado una ERA de 1.80. La remontada ofensiva, encabezada por Mookie Betts (4 de 4, 3 dobles) y un jonrón de Will Smith, tapó el daño. Pero la imagen de Skubal en la banca quedó grabada a tres semanas de octubre.
Cinco entradas que no eran el plan
Era la última apertura de Skubal en casa antes de postemporada y llegó en un momento de forma que hacía olvidar casi todo. Siete entradas en blanco ante los Rojos de Cincinnati la salida anterior, ERA de 1.80 en septiembre — el zurdo estaba en el momento que los Dodgers necesitaban justo cuando más importa.
Lo que pasó ante San Francisco fue lo opuesto. Los Gigantes, con marca de 64-90 al momento del juego — cuarto lugar en el Oeste de la Nacional —, le conectaron 8 hits en 5 entradas y lo sacaron del juego con 86 lanzamientos. Solo 3 ponches, aunque acumuló 12 whiffs, señal de que movió el bate pero permitió demasiado contacto dañino cuando los bateadores sí hicieron contacto. La frustración que captaron las cámaras en la banca al final del quinto inning no fue pose.
Los Dodgers salieron del hoyo igual: seis carreras sin respuesta en la segunda mitad del juego sellaron la victoria 10-4 y mantienen el equipo a dos juegos de los Cerveceros de Milwaukee por el mejor récord en las Mayores. Betts lideró con un 4-de-4 impecable; Smith aportó el jonrón. La ofensiva rescató una noche que el abridor no quería recordar.
La apuesta que no se puede fallar en octubre
Los Dodgers consiguieron a <a href=’https://baseballsavant.mlb.com/savant-player/669373′>Tarik Skubal</a> en el deadline de agosto de 2026 a cambio de los prospectos Zyhir Hope, River Ryan y Brady Smith. No fue un traspaso de relleno: fue la declaración de intenciones de un equipo que busca su tercer campeonato consecutivo. Doble ganador del Cy Young de la Liga Americana — en 2024 y 2025 — y campeón de la Triple Corona de pitcheo en 2024, Skubal llegó a Los Ángeles como el as que aseguraría la rotación en octubre.
El problema es el contexto alrededor. Shohei Ohtani y Blake Snell se recuperan de lesiones, Tyler Glasnow acaba de regresar. Skubal no es solo el as — es prácticamente la columna del pitcheo postseason. Y con esa carga, una salida de 5 entradas y 4 carreras limpias ante un equipo de 64-90 pesa más de lo que debería.
Ahora bien: una apertura mala no es una tendencia. Su ERA de temporada es 2.85 con WHIP de 0.99 en 151.2 entradas combinando Tigers y Dodgers. Sus percentiles en Statcast — ponches en 90, control en 97, whiff rate en 89 — siguen siendo de lanzador élite. La noche del sábado fue la excepción, no la norma. El reto para Skubal es que en postemporada las excepciones no tienen revancha inmediata.
Los números detrás
La recta de Tarik Skubal es de las que se sienten distinto, y Statcast lo mide. Sus números de 2026 desde la lomita:
- 25 aperturas y 151.2 entradas en 2026
- Efectividad (ERA): 2.85 · WHIP 0.99
- 176 ponches contra 27 boletos (poncha al 29.5% de los bateadores que enfrenta)
- xERA: 3.04 (la efectividad que le correspondía por la calidad del contacto que permite)
- Recta promedio: 96.8 mph con 2288 rpm de giro
- Whiff: 31.1% de los swings en su contra se van al aire
- Los bateadores le batean para .220
- Velocidad de salida que permite: 87.2 mph (mientras más baja, más suave le pegan)
- Barriles que permite: 6.9%
Cómo se compara con el resto de MLB:
- xERA: percentil 88
- Ponches (K%): percentil 90 (élite)
- Control (BB%): percentil 97 (élite)
- Whiff %: percentil 89
- Velocidad de recta: percentil 85
- xwOBA en contra: percentil 88
- Contacto suave que permite: percentil 83

