A veces el béisbol escribe guiones que ningún novelista se atrevería a entregar. Los Chicago White Sox están en la Serie Divisional de la Liga Americana (ALDS) en 2025. Sí, los mismos White Sox que en 2024 terminaron con 41-121, el peor récord de la historia moderna de las Grandes Ligas, 21 juegos por debajo del segundo lugar más malo de la AL esa temporada.
De la historia negra a la postemporada
La cuenta oficial de la franquicia lo publicó sin adornos ni eufemismos: «ALDS BOUND». Esas dos palabras resumen una vuelta de tuerca que pocos analistas tenían en su radar cuando terminó la temporada 2024. Pasar de 121 derrotas a ganar una serie de comodín y plantar cara en la postemporada en el lapso de un solo año es, en cualquier contexto, una hazaña de reconstrucción notable.
El diferencial de carreras, el récord final en la temporada regular 2025 y la posición que ocuparon en la División Central de la AL son datos que todavía se están consolidando, pero el simple hecho de estar en el ALDS ya convierte esta historia en una de las más llamativas del año beisbolero.
El detalle que lo hace todavía más grande
Como si la clasificación sola no fuera suficiente, el universo decidió añadir un elemento que nadie tenía en el bingo: el nuevo Papa León XIV es de Chicago. El primer papa estadounidense de la historia comparte ciudad con los White Sox, y la imagen de él portando una gorra de la franquicia ya recorre todas las redes sociales. FOX MLB tomó la foto y la convirtió en el meme del día.
Habrá quien diga que algo de intervención divina ayudó a que este equipo llegara hasta aquí. Lo que sí es seguro es que la coincidencia es demasiado buena para ignorarla.
El contexto hace la historia más grande
Para entender la magnitud de lo que están viviendo los White Sox, basta recordar los números de 2024:
- 41-121: récord final, el peor de la era moderna en MLB.
- 21 juegos por debajo del segundo peor equipo de la Liga Americana esa temporada.
- Una franquicia que arrancó 2025 con expectativas mínimas y terminó clasificando al ALDS.
De aquello a «ALDS BOUND» hay una historia de trabajo, paciencia y, al parecer, algo de suerte cósmica. El béisbol a veces hace eso: te recuerda por qué lo sigues aunque tu equipo lleve años haciéndote sufrir. Los fanáticos de los White Sox lo saben mejor que nadie. Y hoy, por primera vez en mucho tiempo, están felices. 🙏⚾

